PLAZA PÚBLICA
11 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.BIEN se merecen nuestros mayores -entre los que por fortuna me encuentro- el esfuerzo que la Universidad coruñesa desarrolla en favor de un sector de la sociedad tradicionalmente marginado, como son los que integran, como se les califica desde hace pocos años, la tercera edad, que son nuestros mayores, nuestros viejos, digámoslo con todo el respeto que nos merecen. Para ellos la Minerva que engloba los campus de A Coruña y Ferrol ha creado (repito que con esfuerzo por lo que ello conlleva desde el punto de visto económico) la Universidad Senior, a la que acceden desde el curso pasado 75 personas (30 en Ferrol) mayores de 55 años, además de integrarse un número limitado de oyentes que no tuvieron la suerte de entrar en las listas que cada año se sortean. A estas edades casi consideradas senectas (la senectud está calculada a partir de los sesenta años) mujeres y hombres totalmente válidos precisan mantener intactas sus posibilidades de aprender. Y de eso se trata. El primer curso fue un éxito para la Universidad y una satisfacción para los estudiantes. Que prosiga en años sucesivos será el deseo de todos en la apertura del paraninfo el próximo lunes.