La Universidad inviste honoris causa a Carlos S. Kase, neurólogo experto en la relación entre este órgano y el cerebro El rector de la Universidad de Santiago, Darío Villanueva, aprovechó el acto de investidura de Carlos Svestka Kase como doctor honoris causa para recordar la necesidad de conocer el pasado como antídoto para los errores que se puedan cometer en el futuro. Villanueva se refería a los intentos que hubo en el siglo XIX para suprimir la Facultad de Medicina. Por suerte -matizó-, en estos momentos este centro estrena plan de estudios, ha firmado un convenio con el Sergas y en un plazo breve trasladará su sede al nuevo complejo de A Choupana. El nuevo honoris causa reflejó los avances en la relación corazón y cerebro.
22 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Con el acto de investidura del doctor Kase como honoris causa por la Universidad de Santiago, son ya cinco los médicos que han recibido esta distinción: Andrés Negro-Vilar, Konrad Messmer, Juan Rosai y Salvador Moncada. Darío Villanueva aprovechó para hacer un relatorio de la historia de la Facultad de Medicina durante el XIX, «que comenzaba con la práctica desaparición de la propia facultad, sustituida en precario por un colegio de Cirugía», señaló. Tras destacar que durante ese siglo algunos intereses personales lastraron el progreso del centro, señaló que conocer el pasado es el mejor antídoto contra los errores posibles que se puedan cometer en el presente. Por su parte, el catedrático de Medicina, Manuel Noya, que actuó como padrino, destacó las aportaciones docentes de Kase a las actividades realizadas en la USC, y sus ayudas directas o indirectas a investigaciones emprendidas aquí. Entre los méritos de Svestka Kase figura el ser co-autor del libro de Medicina más influyente de la historia. El tratado Principles of Internal Medicine, iniciado por Harrison, se actualiza cada tres o cuatro años a cargo de los más notables especialistas del mundo. Kase colaboró en el capítulo de enfermedades cerebrovasculares de su décima edición. La llegada de estudiantes iberoamericanos a Santiago, y no sólo para obtener el título de posgrado, es otro de los retos que destacó Villanueva en su intervención de cara a los próximos años, además de asumir todas las responsabilidades necesarias para que el nuevo Hospital Clínico se convierta en un centro modélico, de referencia nacional e internacional, tanto para el campo de la medicina como para la sociedad gallega en general.