Cinco colegios barbanzanos participan en el proyecto Voz Natura, promovido por la Fundación Fernández Latorre La protección y preservación de los espacios naturales es el objetivo de los cinco centros educativos barbanzanos que participan en el proyecto Voz Natura, promovido por la Fundación Fernández Latorre. Los «veteranos», el Salustiano Rey Eiras, de Pobra, el de Palmeira y el Ana María Diéguez, de Asados, dan la bienvenida este año a dos nuevos «compañeros»: al colegio Galaxia, de Ribeira, y a la escuela de Educación Infantil de Muros. La mejora del recinto escolar, la regeneración de espacios del complejo dunar y la plantación de especies en los montes cercanos son las apuestas de estos colegios.
29 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El colegio Galaxia y la escuela infantil de Muros son los nuevos fichajes del proyecto Voz Natura en el área barbanzana, si bien los chavales del centro ribeirense saben muy bien en qué consiste este amplio programa medioambiental, puesto que ya participaron en ediciones anteriores. Este año se volcarán en el complejo dunar, donde regenerarán una pradera, plantarán especies autóctonas y limpiarán antiguos caminos ahora en desuso, mientras que los muradanos se meterán de lleno en el mundo del cultivo de flores. La realización de semilleros de plantas ornamentales, aromáticas y comestibles, así como el reparto de estas especies entre los niños y niñas y los vecinos del municipio ocuparán buena parte de su tiempo libre en el curso que acaba de echar a rodar. Quienes ya son unos expertos en estas lides de protección y cuidado de la naturaleza son los alumnos del Salustiano Rey Eiras, flamantes ganadores del premio provincial de A Coruña del Voz Natura. Los chiquillos pobrenses continuarán con la labor iniciada en cursos anteriores. Así, seguirán adelante con el mantenimiento del invernadero, con la repoblación forestal en el monte de A Curota y con el acondicionamiento del patio escolar. También los chiquillos del centro Ana María Diéguez apuestan por completar el trabajo de cursos pasados, por lo que su labor girará en torno al recinto que los rodea. Los que introducen cambios en sus actividades medioambientales son los escolares del colegio de Palmeira, que dejan de lado la limpieza de la playa de O Baluarte y mirarán muy de cerca el espacio verde que los rodea. Tratarán de que en el mes de junio luzca mucho más bello de lo que está ahora.