Los padres denuncian la ausencia de comedores y de auxiliares que cambien los pañales a los niños Algunos colegios públicos han incluido en sus planes de estudio el primer ciclo de la educación infantil. Esta enseñanza era competencia de las escuelas infantiles, antiguamente llamadas guarderías. No obstante, muchos centros no cumplen los requisitos que se exigen para impartir la enseñanza de 0 a 3 años. De esta forma, los padres denuncian la ausencia de comedores o de auxiliares que cambien los pañales a los niños. También denuncian que los colegios obstaculizan la matrícula a los niños de 6 años, para cursar primaria, si no se inscribieron a los 3 para realizar el segundo ciclo de educación infantil.
22 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La presidenta de la Asociación Gallega de Empresarios de Centros de Educación Infantil (ASOGA), Emma Ríos, afirma que los centros de enseñanza que imparten educación infantil, -de 0 a 6 años-, incumplen la ley. Asegura que existen una serie de condiciones, como contar con un auxiliar que cambie los pañales de los niños o disponer de un recinto con dimensiones concretas que albergue a los más pequeños, que no se dan. Por su parte, la concelleira de Educación, Ana Gandón, afirma que «a Consellería fai oídos xordos ás solicitudes de auxiliares». Cambio de colegio Otro de los problemas que preocupa a los padres es el cambio de una escuela infantil, a los 6 años, a un colegio de primaria en el que también se imparta el segundo ciclo de educación infantil (de 3 a 6 años). Según Emma Ríos, «han venido a verme padres que aseguraban que no dejaban matricular a sus hijos en un colegio a los 6 años porque no lo habían hecho ya a los 3. Esto es anticonstitucional y que un alumno realice el preescolar en un centro no garantiza su continuidad en el mismo en primaria». No obstante, Basilio Tollo, responsable de educación primaria, explica que «no se ponen obstáculos siempre y cuando haya vacantes». Emma Ríos invita a los padres a que denuncien estas situaciones, ya que van en contra de la ley. Además explica que, por ejemplo, «no beneficia en nada al niño que sus padres acudan al colegio a cambiarle los pañales porque siente vergüenza». Por su parte, Celsa López, directora del colegio público García Barbón, opina que «si el niño no controla los esfínteres sus padres vienen a cambiarlo. Al fin y al cabo es su hijo y tienen que cuidarlo».