La implantación de la Logse traslada los antiguos conflictos de los colegios a los centros de Secundaria y FP Los primeros años de la reforma fueron conflictivos para los colegios. Los padres tardaron en aceptar el traslado de sus hijos a los instituos y la reorganización de unidades y plantillas provocó más de un quebradero de cabeza a las autoridades educativas. Poco a poco, los antiguos colegios de EGB fueron perdiendo alumnos en favor de los institutos y los problemas que ocasionó la Logse se trasladaron a los centros de Secundria y FP. Así las cosas, el inicio del curso es cada año más tranquilo en Primaria. Será una semana más tarde cuando los institutos inicien las clases y se enfrenten a la escasa planificación de las novedades.
13 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.REDACCIÓN VILAGARCÍA Algún profesor que falta; aulas con demasiados alumnos en unas edades en las que exigen mayor atención y obras todavía pendientes al inicio del curso. Son las quejas generalizadas entre los padres y profesores de los estudiantes de Infantil y Primaria. Por lo demás, los edificios que antes acogían la EGB perdieron alumnos en favor de los institutos y muchas aulas quedaron vacías, lo que permite organizar actividades alternativas y contar con espacios para psicomotricidad y talleres varios. Es cierto que localidades como Vilagarcía carecen todavía de espacio suficiente por el elevado número de alumnos matriculados. Pero en general, el inicio del curso en los últimos años se presenta cada vez más tranquilo. Será dentro de una semana, cuando empiecen las clases en los institutos cuando aparezcan los problemas. La desaparición del COU abre una incógnita en el futuro inmediato de los alumnos que cursaron este curso el año pasado y tienen asignaturas pendientes. Por otra parte, el mapa de la nueva formación profesional dista mucho de satisfacer a padres, alumnos y profesores. Aunque cada vez se amplía más el número de especialidades, todavía adolece de los errores de la planificación inicial cuando, por falta de presupuestos, se concedieron los ciclos formativos no tanto en función de las necesidades de la población como del ahorro de recursos.