Un Consello Social en entredicho

MARTA F. PEDRERA VIGO

EDUCACIÓN

Numerosas voces cuestionan la labor del órgano que representa a la sociedad en la Universidad Tiene veinte millones de pesetas de presupuesto al año, pero la mayoría de los miembros de la comunidad universitaria desconocen cuál es su labor. El Consello Social de la Universidad de Vigo, órgano representativo de la sociedad en la institución académica, se reúne unas tres veces por curso, pero habitualmente las sesiones concluyen en poco más de media hora. Fuentes próximas a este órgano reconocen que «no se debate nada» y que «la gente llega allí, vota y se marcha».

04 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El Consello Social está compuesto por 25 miembros, 10 en representación de la junta de gobierno de la Universidad y 15 en representación de los intereses sociales. Según los estatutos de la Universidad, «es el órgano de participación de la sociedad en la Universidad, al que corresponde fomentar iniciativas sociales y promover la actuación de los poderes públicos para estimular inversiones que favorezcan las actividades de la Universidad y que adecúen la capacidad docente e investigadora de la misma a la demanda social». Si bien el Consello Social promovió un estudio sobre la adecuación entre la formación universitaria y la demanda empresarial, no son pocos los que creen que descuida el que debería ser su gran objetivo: conseguir financiación externa para la institución. «El Consello Social no genera problemas al equipo rectoral, porque además no está para eso, pero tampoco le ayuda», apunta una persona próxima a este órgano. «No dan pie a que haya debate -explica un estudiante que formó parte del Consello-. Aunque alguna persona discrepe de algo, la gente vota lo que tiene que votar y punto. No se suelen abordar temas relevantes y tampoco se hacen preguntas en el apartado de ruegos y preguntas porque como no se contestan...». El Consello Social informa de sus reuniones con una nota de prensa de un párrafo, en la que no se dan detalles del contenido de la sesión, y no elabora una memoria anual de sus actividades. Los representantes de los intereses sociales cobran 15.000 pesetas por su asistencia a las reuniones (sin contar los desplazamientos). La nueva ley universitaria prevé que este órgano elija a la tercera parte de los miembros del gobierno de la Universidad, lo que ha suscitado polémica, pero el presidente del Consello Social de la Universidad de Vigo, Alfonso Zulueta, declinó valorarla.