Los estudiantes de Selectividad desalojaron ayer el campus de Vigo después de tres días agónicos Química y Latín fueron los últimos exámenes de la temida Selectividad, que concluyó ayer al mediodía para alivio de los 2.600 estudiantes que se adueñaron del campus de Lagoas-Marcosende en los últimos tres días. Ahora que la suerte está echada, quienes aspiran a ser universitarios tendrán que esperar hasta el día 29 para conocer los resultados, que se difundirán por Internet a partir de las 18.00 horas. Por de pronto, la Universidad de Vigo ofrece casi 32.000 plazas el próximo curso, la cifra más elevada de su historia.
16 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.A partir del próximo día 30 se podrá solicitar ya la doble correción de las pruebas y también la admisión en titulaciones con límite de plazas (preinscripción). Ayer muchos estudiantes celebraban con alegría el final de los exámenes, que suscitaron no pocas situaciones de tensión y nerviosismo. Sin embargo, los estudiantes no fueron las únicas víctimas de la Selectividad: también las madres sufrieron lo suyo. «Es injusto que los chavales tengan que pasar esto, que es un atracón», manifestaba Geli Mallo, de Cangas, que acompañó a su hija Nora a las pruebas. Igual que ella, Pilar Fernández, acudió a prestar apoyo «hasta el final» a su hijo Javier a la ETS de Ingeniería Industrial. Ambas confesaban que vivieron estos días «con los nervios en la boca». Quejas en Matemáticas Una de las pruebas que suscitó quejas fue la de Matemáticas I «por difícil e inaxeitada». Según un escrito firmado por el director del IES de Teis, Antonio Vázquez, y respaldadado por equipos directivos de Vigo, resultaba imposible realizar la prueba propuesta «no tempo programado», por lo que se ha reclamado su anulación o, en el caso de que esto sea imposible, «xenerosidade nos criterios de corrección».