Las ventas de coches en España superan nuevamente el millón en el 2025 gracias al auge de las marcas chinas
ECONOMÍA
Las firmas asiáticas duplican sus matriculaciones (12%) y los turismos electrificados alcanzan el 20% de cuota de mercado
02 ene 2026 . Actualizado a las 20:55 h.El sector de la automoción cerró el 2025 en positivo, al menos en lo que respecta a la evolución de las matriculaciones. A 31 de diciembre, estas registraron un crecimiento de doble dígito, pese al retroceso observado en el último mes del año, cuando las ventas cayeron un 2,2 % en comparación con diciembre del 2024. La fotografía final del ejercicio refleja un total de 1.148.650 turismos matriculados, lo que supone un incremento del 12,9 % interanual. Este avance se explica, en gran medida, por el fuerte impulso de las marcas chinas, que prácticamente duplicaron sus ventas y se consolidaron como uno de los principales motores del crecimiento del mercado.
Por quinto año consecutivo, las ventas de turismos en España superaron el millón de unidades. Sin embargo, la cifra aún se mantiene por debajo de los niveles previos a la pandemia, que desencadenó una de las últimas grandes crisis del sector en el país. «Es cierto que todavía estamos lejos de los 1,259 millones de unidades vendidas en el 2019, pero lo cierto es que el mercado se está recuperando de forma gradual y esperamos que en el 2026 nos acerquemos ya a la cota alcanzada antes de la pandemia», señala Félix García, director de Comunicación y Márketing de Anfac, la patronal de las automovilísticas en España.
En este contexto de recuperación progresiva, las marcas de origen chino han sido el factor diferencial del ejercicio. Su cuota de mercado pasó de situarse en torno al 7 % en el 2024 a moverse entre el 11 y el 12 % al cierre del 2025, lo que supone el mayor avance registrado por un país de origen en un solo año. Firmas como BYD, MG, Omoda, Jaecoo, Xpeng o Leapmotor protagonizaron crecimientos a triple dígito, impulsadas por una oferta cada vez más amplia de modelos electrificados, precios competitivos y una rápida expansión de su red comercial en España.
Este avance ha permitido a China consolidarse como la cuarta potencia del mercado español, por detrás de Alemania, Japón y Francia, y por delante de otros orígenes tradicionales como Italia o Estados Unidos. A diferencia de ejercicios anteriores, en los que la presencia de estas marcas era todavía testimonial, el 2025 marcó un punto de inflexión, al convertirlas en un actor estructural del mercado, con una creciente penetración tanto en el canal particular como en el de empresas.
Este cambio de equilibrio queda plasmado en la evolución por países de origen. Alemania, primer país por volumen en el mercado español, mantuvo el liderazgo en el 2025, aunque perdió cuota al crecer por debajo de la media del mercado. Japón registró un comportamiento estable, apoyado en el peso de Toyota y Nissan, pero cedió ligeramente terreno, mientras que Francia fue uno de los pocos países europeos que logró ganar participación gracias al buen desempeño de sus principales marcas, Renault y Peugeot, mientras que Corea del Sur sigue ganando terreno de forma gradual de la mano de Hyundai y Kia.
En comparación con el 2024, China fue el país que más cuota ganó en el mercado español, con un avance de entre cuatro y cinco puntos porcentuales en apenas un año, muy por encima del resto de competidores. Este salto explica buena parte del crecimiento total de las matriculaciones en el 2025 y marca una diferencia clara respecto a ejercicios anteriores, en los que la recuperación se apoyaba casi exclusivamente en los fabricantes europeos y japoneses.
El auge de las marcas chinas está, además, estrechamente vinculado al proceso de electrificación del parque automovilístico. Buena parte de su crecimiento se concentra en vehículos eléctricos e híbridos enchufables, segmentos que han ganado protagonismo en el 2025 ante el endurecimiento de la normativa europea de emisiones y la búsqueda de alternativas más asequibles por parte de los consumidores.
Dos de cada diez, electrificados
China ha impulsado las ventas totales de turismos, pero también de los electrificados, que ganan peso en las matriculaciones. En el 2025, dos de cada diez coches vendidos en España se podían enchufar a la corriente, es decir eran electrificados. En concreto, la cuota de mercado alcanza un 19,6 % en el acumulado anual, ocho puntos porcentuales por encima del 2024, que registró un 11,4 % de cuota de electrificados. Una cifra que el Gobierno espera que se eleve con el nuevo paquete de ayudas Plan Auto+, que sustituye al Plan Moves III a partir de este año, con 400 millones de euros para incentivar la compra de vehículos limpios de forma más ágil, y se complementa con la prórroga de la deducción fiscal del 15 % en el IRPF (hasta 3.000 euros) para coches eléctricos y puntos de carga.
«En este sentido, la activación del Plan Auto+ supondrá dar continuidad a las ayudas a la compra para seguir impulsando la electrificación, que se acercará a una cuota del 30 % en el 2026, y queda pendiente completarlo con el plan nacional de renovación del parque, que contempla la Ley de Movilidad Sostenible», apunta Tania Puche, directora de comunicación de Ganvam.
Según los datos de las patronales Anfac, Faconauto y Ganvam, los turismos electrificados (BEV+PHEV) cierran el ejercicio con cifras muy positivas, ya que registran un aumento del 94,6 % y un total de 225.617 unidades. Una cifra histórica que supera, por primera vez, las doscientas mil unidades matriculadas en un año; mientras que los eléctricos puros superan el listón de las 100.000 ventas en un año.
El fuerte crecimiento de las matriculaciones en el 2025, impulsado por los coches electrificados y por la irrupción de las marcas chinas, se produce en paralelo al reajuste del marco regulatorio europeo. La decisión de la Comisión Europea de suavizar el veto a la combustión más allá del 2035 no supone una marcha atrás, sino un sistema de cupos que relega el motor térmico a producciones de nicho y alto valor añadido. Este enfoque consolida al coche eléctrico como eje del mercado de masas y explica por qué buena parte del crecimiento en España ya se concentra en modelos enchufables, especialmente en el canal de empresas.