El Estado le echa un pulso a Alcoa

f. fernández REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

XAIME RAMALLAL

Xunta y Ministerio de Industria confían en doblegar a la multinacional para que acepte vender la fábrica de aluminio; sino, podrían expropiarla

03 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

El Ministerio de Industria y la Xunta dicen estar dispuestos a sacar la artillería pesada si Alcoa no acepta vender la fábrica de aluminio primario de San Cibrao a la SEPI para que esta, a su vez, la traspase al grupo británico Liberty, que la quiere mantener abierta. En palabras de la ministra de Industria, Reyes Maroto, analizan todos los «instrumentos disponibles dentro del ordenamiento jurídico y del marco de la Comisión Europea para garantizar un futuro industrial». Y del vicepresidente económico de la Xunta, Francisco Conde: «Si llegado el momento ese es el camino, nosotros apoyaremos esa intervención».

La única arma pesada que puede desenfundar el Estado es la expropiación de Aluminio Español S.L., el nombre de la sociedad con la que Alcoa opera esa planta gallega. Luis Míguez, catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Santiago, explica que, aunque se habla de intervención de la fábrica (es lo que literalmente piden los trabajadores y partidos como el BNG), en realidad sería precisa una expropiación, porque «si el Estado quiere vender un activo, primero tiene que ser el propietario, no puedes vender algo que no es tuyo».

La intervención temporal de la compañía supondría la asunción del control de la gestión, como hizo el Banco de España con varias entidades financieras (Banesto, entre ellas), pero no afectaría a la propiedad, que seguiría en manos de la multinacional.