El comercio electrónico y su reparto a domicio también escapan de la restricción

Ana Balseiro
a. balseiro LA VOZ

ECONOMÍA

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ERC propone crear un impuesto especial de confinamiento a las plataformas digitales

30 mar 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

El comercio electrónico y, en consecuencia, el reparto de sus productos, queda excluido de un cerrojazo que ha quedado aguado por sus numerosas excepciones. La decisión coincide con las quejas de los colectivos de repartidores, que denuncian la carga que padecen con el incremento de ventas por el confinamiento, a la que añaden la falta de medidas de protección.

En relación a ello, el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, pidió ayer un impuesto especial «de confinamiento» a las plataformas digitales, que emplean repartidores a domicilio para las entregas, por entender que «se están enriqueciendo exponencialmente durante este tiempo». «A quien le suene mal, que lo llame donación obligada», defendió.

Los autónomos, «a la ruina»

Las nuevas medidas del Gobierno no han gustado a todos por igual. Mientras que los sindicatos las aplaudieron como un paso más para frenar la propagación del virus, la patronal alertó de podrían profundizar aún más una crisis económica que será intensa. También las organizaciones de autónomos, como ATA o la Federación de Autónomos de Galicia, arreciaron en sus críticas al Ejecutivo, al que acusan de haberles dejado «en la cuneta» y de abocarlos «a la ruina».

Para Lorenzo Amor, presidente de ATA, la nueva vuelta de tuerca en la paralización de la actividad va a ser la tumba de muchos emprendedores, ya asfixiados. Aunque subraya que han acatado «con responsabilidad» las medidas sanitarias contra la epidemia, reducir más la movilidad tendrá un «impacto sin precedentes», y reclama medidas que lo suavicen. «Ayer nos prohibían despedir y vertían sospechas sobre los que crean empleo. Ahora a muchos les prohíben trabajar y no tendrán permiso retribuido ni ayuda», lamentó.