Portugal limita el precio del alquiler y desafía a Galicia también en vivienda

Manoli Sío Dopeso
M. Sío Dopeso VIGO / LA VOZ

ECONOMÍA

Vista de Viana do Castelo
Vista de Viana do Castelo M. Moralejo

El coste máximo en gran parte del país no podrá pasar de 675 euros para la clase media

06 ago 2019 . Actualizado a las 20:06 h.

Buscamos oferta de alquiler en Viana do Castelo, localidad casi fronteriza a Galicia: un piso situado en el centro urbano, de 130 metros cuadrados, tres dormitorios, exterior y con plaza de garaje cuesta 800 euros al mes. Trasladamos la misma búsqueda a Vigo, por ejemplo. Un piso de 135 metros cuadrados, tres dormitorios, exterior y con garaje en la calle Rosalía de Castro cuesta 1.100 euros, y las posibilidades de encontrar algo más barato en el entorno son escasas.

La diferencia es notable a día de hoy, pero será mucho más evidente a partir del 1 de julio, cuando entrará en vigor la nueva normativa de alquiler accesible aprobada en Portugal para poner límite a la inflación que sufre la vivienda arrendada, y ponerla al alcance de la clase media. Ese es el gran objetivo que se ha marcado el Gobierno luso y que, en la práctica, supone un nuevo reto para la competitividad gallega, ya lastrada por los bajos precios de suelo industrial, con los que la mitad norte de Portugal no para de captar inversión extranjera (120 millones en el 2018).

La presión turística y la llegada de trabajadores de decenas de multinacionales han disparado el valor del mercado de alquiler, y la subida de precios está provocando el éxodo de muchos residentes lusos a la periferia.

Con el plan que entrará en vigor dentro de 15 días, Portugal impone topes al precio de los alquileres en función de la zona del país en el que se encuentre el inmueble y de su tamaño.

Según el mapa publicado hace unos días en el Diário da República (equivalente al Boletín Oficial del Estado español) la mayoría de los localidades de Portugal se sitúan en el segundo escalón de precios más bajo, en el que las viviendas de un solo ambiente, tipo estudio, podrán costar hasta 250 euros, las de dos habitaciones hasta 450 y las de cinco hasta 675 euros de máximo. De este modo, un piso de tres dormitorios, como el de la búsqueda realizada en Viana do Castelo no podrá superar los 525 euros al mes, es decir, que costará la mitad que un inmueble de las mismas características situado a menos de una hora de distancia, en Vigo.

Para la clase media

En el extremo más alto de la escala está Lisboa, en donde se registrarán los precios más elevados de la denominada renta accesible. Allí los arrendadores, a cambio de incentivos fiscales, no podrán cobrar más de 600 euros por un estudio, ni más de 1.700 por un piso de 5 habitaciones.

Hay unos requisitos para los beneficiarios de esta renta accesible. Si el inquilino es una única persona, no podrá tener unos ingresos brutos anuales que superen los 35.000 euros, un límite que se sube a los 45.000 euros si el contrato lo firma una pareja, a los que puede sumar 5.000 euros por hijo. Es decir, una familia con dos hijos que quiera acceder al programa no podrá tener ingresos superiores a los 55.000 euros.

Ana Pinho, la secretaria de Estado da Habitação (vivienda), aseguraba ayer en declaraciones a la agencia Lusa que, «con este programa, las familias pueden conservar dos rentas y media por año. Es un ahorro que no resuelve todos los problemas pero, para muchos hogares, será suficiente para no estar en situación de dificultad».