«Quienes perdieron el puesto cogen ahora lo que pueden»

m.b. SANTIAGO / LA VOZ

ECONOMÍA

Beatriz Nieto ha encontrado un trabajo después de permanecer cuatro años parada

21 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La más grave crisis económica desde la democracia ha dejado tras de sí una interminable estela de carreras laborales que han quedado literalmente evaporadas. Después de años duros, sin encontrar un puesto, toca empezar de nuevo. Y a edades muy difíciles. A sus 45 años, Beatriz Nieto tiene ahora la suerte de contar con un empleo eventual por horas. Conservará el trabajo hasta el próximo mes de enero, pero entre los años 2011 y 2015, en el peor tramo de la crisis, estuvo sin trabajar.

Desde los 17 a los 27 años, durante una década, Beatriz Nieto, auxiliar administrativa de profesión, trabajó en una asesoría. Luego lo fue compaginando con períodos de inactividad por motivos de conciliación familiar. Y después incluso llegó a estar empleada como cajera de supermercado y en tareas del hogar. Sin embargo, todo cambió desde el 2011.

«Esta crisis ha sido muy dura y muy intensa: y la realidad es que muchas personas por encima de los 40 años que no han estado ocupadas en estos años tratan ahora de incorporarse al mercado de trabajo; quienes perdieron su puesto, muchos a jornada completa, cogen ahora lo que pueden», explica. A su juicio, una de las principales desventajas a la hora de llamar a las puertas es la edad. «Las empresas te consideran mayor y prefieren gente joven; quizás creen que les pueden pagar menos, pero se están encontrando con gente de más edad que, con mucha más experiencia, también acepta esas condiciones laborales; y eso no pasaba antes de la crisis», precisa.

Beatriz también considera que existen también problemas para mejorar la formación y ampliar el abanico de alternativas en el mercado laboral. «Se habla de que nos reciclemos, y yo trato de avanzar en mis aptitudes, pero no es fácil tampoco participar en los cursos, y también hay un filtro de pruebas; a ello hay que sumar que si tienes un empleo por horas y que atender una casa, por ejemplo, no es sencillo formarse más», se queja. Lo cierto es que las condiciones laborales dejan un escenario muy diferente al previo a la crisis.