«No pido por diversión»

La Voz

ECONOMÍA

05 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Durante el pasado invierno se hacía acompañar de una perra que acabó criando cachorros. Ambos se cobijaban bajo una manta. Una abuela le llevaba casi todos los días algo de cenar. Lo hacía poco después del anochecer. Estos días está solo y muestra un cartel en el que anuncia: «Se acepta todo tipo de trabajo». Está en una calle donde son habituales los músicos callejeros y, tal vez por eso, muestra otro cartel en el que explica los motivos por los que está mendigando: «No pido por diversión, sino por necesidad». Como correspondencia a unas monedas argumenta que en ocasiones «la gente piensa que pides por vicio o porque no quieres trabajar». Algunas noches, a escasa distancia de Jorge, se coloca uno de esos músicos que tiene en su repertorio una conocida canción: «Toca otra vez viejo perdedor / haces que me sienta bien / es tan triste la noche que tu canción / sabe a derrota y a miel». Jorge no se siente bien con los músicos, tiene una opinión muy crítica de ellos y confiesa: «No toco ningún instrumento porque no sé tocar». De todos modos, advierte a quienes le ofrecen ayuda que no la malgasta, que la invierte correctamente y termina su mensaje con un «muchísimas gracias».