Al arbitraje, al juzgado o a esperar por lo que dicte Bruselas

r. s. redacción / la voz

ECONOMÍA

18 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La inminencia del rescate bancario a España ha complicado bastante el ya negro panorama al que se enfrentan desde hace meses los clientes que se hicieron con ese producto tan poco transparente llamado participaciones preferentes. Hay varios escenarios abiertos, que presentan muchas dudas, y que pasan por el arbitraje, el conflicto judicial o la solución que dé Bruselas.

el arbitraje

Para los casos evidentes. Es una solución presentada por la Xunta y Novagalicia para los casos más evidentes de ahorradores engañados. No es para todos, insisten en el Gobierno gallego. Se trata de un acuerdo entre cliente y banco, con la mediación del Instituto Galego de Consumo. Si hay acuerdo, se firma con el afectado la cantidad a percibir (el 100 % del capital, menos los intereses abonados). Según datos compilados ayer por la agencia Efe, ha habido 60 laudos positivos, que en total suman un importe global de 1,77 millones de euros de los 913 millones colocados por NCG. Hasta ahora se han registrado 5.831 solicitudes de arbitraje.

la vía judicial

En manos de los tribunales. En Galicia hay una denuncia colectiva presentada contra la entidad, y otras de particulares contra algunas oficinas concretas, especialmente en la provincia de Pontevedra. El problema en este caso es cuándo se resolverá, y el sentido que tomará la resolución del juez. La demanda colectiva está en el Juzgado de Primera Instancia número 11 de A

Coruña y en ella la Fiscalía pide que se intervengan a la entidad bancaria 1.108 millones de euros.

lo que diga bruselas

La amenaza de una quita. Es la vía que más temen los afectados: un dictamen de Bruselas que obligue a las entidades controladas por el Estado (Novagalicia, por ejemplo) a efectuar una quita a las preferentes. Supondría una pérdida tremenda para miles de ahorradores. Esta semana el Financial Times sugirió que sería de entre el 50 y el 70 %, algo que se tachó de «especulación» desde Bruselas. La próxima semana se podría conocer la decisión.