La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, se ha quedado sola en su propuesta de que las autonomías devuelvan las competencias de sanidad, educación y justicia al Estado central. Ni uno solo de los presidentes autonómicos del PP o del PSOE ha respaldado la idea, aunque los socialistas se mostraron especialmente críticos con Aguirre.
El único que secundó la propuesta de recentralizar las competencias fue el presidente catalán, Artur Mas, siempre y cuando este proceso no afecte ni a Cataluña ni al País Vasco. Entre los pocos presidentes regionales que no quisieron pronunciarse respecto a las tesis defendidas por Aguirre figuran el gallego Alberto Núñez Feijoo o el presidente en funciones de Asturias, Francisco Álvarez-Cascos.