La necesidad de «cambiar el ritmo de vida» se impone en la filosofía de Jaime Carril, camarero y copropietario de un mesón en San Caetano, próximo al edificio administrativo de la Xunta, en Santiago de Compostela. La crisis, asegura, está afectando de lleno al sector de la restauración, y la modificación horaria vendrá dada en algunos casos por la imposibilidad de mantener la jornada laboral tal y como está concebida ahora. «Creo que habrá muchos que trabajemos medio día y después cerraremos, para hacer solo cenas por encargo».
Carril cree que «es una auténtica pasada» cómo está el sector. «A este paso cada uno va a tener que cerrar cuando no tenga gente, porque notamos un bajón insostenible», insiste. «Antes, hasta las doce y media o una de la mañana no cerrábamos», recuerda. A su juicio, la cuestión sería cómo cambiar el ritmo vital en este país.