La familia del Pino, dueña de Ferrovial, saldrá del banco, en el que estaba representado a través de su sociedad Casa Grande de Cartagena
12 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La sociedad Eurosigma, con sede en Madrid, se acaba de hacer con la participación que la familia Del Pino tiene en el Banco Pastor, un 4,9 ?%. Por lo pronto, ya se ha hecho con un 1 ?% y completará la operación el próximo 12 de septiembre. De esta forma, la familia del Pino, dueña de Ferrovial, saldrá del banco, en el que estaba representado a través de su sociedad Casa Grande de Cartagena. Llegó a finales del 2006 con la misma participación de la que ahora se desprende.
Con ese 4,9 % que asumirá a partir de septiembre, la sociedad madrileña se convertirá en el cuarto accionista de referencia, tras la Fundación Barrié, Novacaixagalicia y Pontegadea (sociedad de inversión de Amancio Ortega). Eurosigma entra en el Pastor a través de Financière Tesalia, con sede en Luxemburgo. Es una sociedad 100 % propiedad de los dos mismos socios de Eurosigma. Se trata de los empresarios José Gracia Barba (conocido popularmente en el mundo económico como Pitu) y Margarita González. El primero, catalán; la segunda, gallega. Para esta empresa, constituida hace 15 años, esta compra supone la primera inversión para entrar en el accionariado de un banco. Lo hacen en el Pastor «una entidad muy importante con la que ya se han hecho algunos negocios previos», apuntan en el entorno de la compañía. Su cabeza visible, José Gracia, es un empresario que ha cimentado su trayectoria junto a Joaquín Rivero. Fue una persona clave, según su entorno, en la llegada de este último a Metrovacesa y a Gecino.
La entidad financiera gallega saludó la llegada de este grupo de empresarios como la «constatación de que los inversores confían y apuestan en el Pastor».
Para adquirir ese paquete, Eurosigma ha desembolsado a los Del Pino 37,4 millones de euros, a 2,8 euros por acción. Ferrovial compró su participación el 13 de diciembre del 2006 por algo más de 186 millones. Sin embargo, la necesidad de liquidez en la constructora ha precipitado un movimiento que podía anticiparse hace meses: cuando el Pastor anunció una ampliación de capital de 251 millones a través de obligaciones convertibles el único accionista de referencia que no acudió fue, precisamente, la familia Del Pino.