Según reza su currículo, el nuevo presidente de la CEOE es ingeniero industrial por la Politécnica de Barcelona, casado y padre de tres hijos, y desde 1995 es el responsable de la patronal Fomento del Trabajo Nacional.
Este catalán, que también cursó estudios de Ciencias Políticas en la Complutense, inició su andadura profesional en 1983 en el seno de la juguetera Congost, para ser después presidente de las eléctricas Enher y Fecsa (filiales catalanas de Endesa) y de Corporación Uniland. Consejero, entre otras, de Endesa, Agbar o Criteria (el holding de participadas de La Caixa), Rosell ha sido miembro de la Mont Pelerin Society, con sede en Suiza, uno de los grupos de pensamiento más influyentes del liberalismo.
Amante del consenso y la búsqueda de entendimiento -ayer mismo UGT lo valoró como un interlocutor «leal»-, es también un eterno aprendiz, apasionado de la lectura, especialmente en lo que se refiere a temas como la economía, la gestión de empresa o la energía. Posee una biblioteca con más de 10.000 volúmenes, exclusivamente ensayos, sobre estas áreas.
De profundas convicciones, no dudó en salir a la calle a manifestarse a favor del Estatuto catalán, e incluso firmó un documento en el que se ponía en cuestión la independencia del Tribunal Constitucional, por su actuación sobre el espinoso texto de autonomía.
Ayer explicó que, tras un período prudencial, preparará su salida de la presidencia de la patronal catalana, para centrarse en la de la CEOE, tomando como modelo a su admirado Ferrer Salat, de quien destacó su capacidad de mando.
Deportista y proveniente de familia deportista, Rosell destaca el fútbol y el tenis entre sus prácticas favoritas. Se declara, además, culé «total», no en vano es patrón de la Fundación F.?C. Barcelona, mientras que en el terreno musical sus preferidos son los Beatles.
Ahora se enfrenta al reto de cerrar un capítulo oscuro en la gran patronal, el que arrojó sobre la organización la mala gestión que Díaz Ferrán hizo de sus empresas, además de recomponer el diálogo con sindicatos, partidos y Gobierno.