La Xunta cifra en 1.200 millones de euros el impacto del decreto del carbón sobre la economía gallega
ECONOMÍA
Además, el Gobierno autonómico dejaría de ingresar 10,2 millones en concepto de impuestos y de la ecotasa
25 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La Consellería de Industria ha cifrado en 1.220 millones el coste económico que podría traer consigo para Galicia la aplicación del decreto que incentivará el consumo del carbón nacional. Si se cumple el peor escenario posible, el de la paralización de las centrales térmicas de As Pontes y Meirama (Cerceda), se invalidan inversiones por valor de 1.059 milllones, las realizadas para adaptar las térmicas a consumir solo mineral importado -menos contaminante-, llevar a cabo nuevas infraestructuras en los puertos y mejorar el transporte por ferrocarril, además de construir las dos plantas de ciclo combinado.
Además, el Gobierno autonómico dejaría de ingresar 10,2 millones en concepto de impuestos y de la ecotasa, y se perderían otros 151 en las actividades relacionadas con la operación y la logística.
En cuanto a los puestos de trabajo amenazados, la Xunta eleva la cifra hasta los 3.500, entre los empleos propios de las centrales, los indirectos y aquellos que prestan servicio y suministros a la industria térmica. Solo la revisión de los grupos productivos, que se lleva a cabo cada dos o tres años en las plantas de Endesa y Gas Natural Fenosa, ocupa a unas mil personas.
Con estas cifras como argumento, la Xunta quiere hacerse oír en Bruselas, una actuación que, según algunas fuentes, podría producirse la próxima semana.
La Federación de Energía de la CIG manifestó que apoya a la Consellería de Industria «para defender unha proposta de máximos en Galicia, que se traduciría en reivindicar que as térmicas galegas non teñan ningunha afectación polo decreto do carbón», al que se opone la central. CC.?OO. y UGT apoyan la aplicación de la ayuda, el cumplimiento del Plan Miner y el establecimiento de un mix energético en el que la participación del carbón «garantice la viabilidad y el futuro de las centrales de As Pontes y Meirama».