Las grandes constructoras salvan un año de crisis con el doble de ganancias

Efe

ECONOMÍA

01 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Las constructoras ACS, FCC, Ferrovial, Acciona y OHL han cerrado en positivo un año de crisis, y han obtenido casi el doble de ganancias. Eso ha sido posible porque las compañías se han centrado en los negocios considerados estratégicos y en reducir deuda, aunque sin renunciar a algunas inversiones necesarias para seguir creciendo.

A falta de que Sacyr presente sus cuentas, las grandes constructoras consiguieron el pasado año un beneficio neto conjunto de casi 3.120 millones de euros -el 85% más que en el 2008-, impulsado por las plusvalías procedentes de la desinversión de ACS y Acciona en Unión Fenosa y Endesa, respectivamente.

Ferrovial también vendió activos, pero en su caso el traspaso del aeropuerto londinense de Gatwick generó minusvalías, con lo que el grupo se mantuvo en pérdidas, aunque menores que las de un año antes. Las cuentas de FCC también reflejan la crisis, ya que el deterioro del mercado doméstico ha socavado sus ganancias, un 8% menores, pese a lo que la firma cree que ya ha pasado lo peor y está en disposición de volver a crecer en el 2010.

Caso diferente es el de OHL, cuyo beneficio creció casi el 10%, inmune a la crisis por la defensa que le proporcionan los crecientes ingresos y márgenes provenientes de su negocio de concesiones y construcción internacional.

Otras líneas de negocio

Junto con OHL, ACS fue la única compañía que logró elevar su facturación en el 2009 apoyándose en la buena evolución de los negocios de medio ambiente, servicios industriales y energía, que compensaron la reducción de la construcción.

Por el contrario, no pudieron aumentar sus ventas ni Acciona ni FCC ni Ferrovial, debido al mal comportamiento de casi todos sus negocios, a lo que se suma el efecto negativo del tipo de cambio en el caso de Ferrovial, pues buena parte de sus ingresos llegan del Reino Unido, algo que también afectó a FCC.

Con una menor actividad y un entorno financiero difícil, las constructoras han optado por reducir deuda, algo a lo que ha ayudado la desinversión en activos, que ha propiciado un recorte conjunto del 14%.