Las acciones de San José cerraron ayer su segundo día en Bolsa con un ligero retroceso del 0,15%, hasta los 13,5 euros. A este precio, la capitalización -valor de mercado- de la constructora gallega se sitúa al borde de los 879 millones de euros, una cifra casi tres veces inferior a la deuda que acumula, que a 30 de abril pasado alcanzaba los 2.338,1 millones de euros.
El volumen de negocio registrado por el valor fue más escaso que el del lunes. En el transcurso de la sesión cambiaron de manos 11.643 títulos de la empresa, apenas un 0,02% del capital.
En el folleto de admisión a negociación registrado en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la empresa reconoce que el año pasado registró unas pérdidas de 68,6 millones (con unos ingresos de 1.381,6 millones), frente los más de 57 millones que ganó un ejercicio antes. En el primer trimestre de este ejercicio los números rojos han superado los ocho millones.
En el documento enviado al regulador bursátil, la compañía que preside Jacinto Rey admite que también va a ser muy difícil repartir dividendo en los próximos años. Y es que en el acuerdo de refinanciación de parte de la deuda firmado el pasado mes de abril con un grupo de bancos acreedores, capitaneados por Barclays, la constructora se comprometió a someter a la aprobación de las entidades cualquier intento de retribución al accionista. Y ese visto bueno solo será posible si previamente la compañía ha cumplido una serie de exigencias: «destinar sus flujos monetarios al pago del principal e intereses de la deuda financiera», «al desarrollo normal de su actividad o a la reinversión en el negocio», y «en su caso, si obtuviese ingresos extraordinarios por la venta de activos, a la amortización anticipada de la deuda financiera o a la reinversión en determinadas ramas de actividad de su negocio».
Más exigencias
Entre las exigencias impuestas por la banca acreedora figura también el mantenimiento de determinados niveles de fondos propios, de ebitda (beneficio antes de impuestos, intereses y amortizaciones) y de cobertura de intereses. Si San José incumple cualquiera de estas ratios, se producirá «un supuesto de vencimiento anticipado y todas las cantidades debidas podrán ser exigibles».? Para los antiguos accionistas de Parquesol la perspectiva de no percibir dividendo se suma a la pérdida de valor de su inversión. Desde la salida a Bolsa de la inmobiliaria en mayo del 2006, la caída supera el 65%.
La refinanciación del crédito sindicado le ha costado a la constructora gallega 34,5 millones de euros.