Gran conocedor de la realidad española, ya que imparte clases en un centro de negocios catalán, Ghemawat quiso analizar ayer la crisis y la globalización desde una perspectiva autonómica. Y puso el ejemplo catalán, «donde casi el 100% de las pymes exportan». Aunque, advirtió, «tanto las grandes como las pequeñas empresas necesitan algo propio, una ventaja competitiva. Si no la tienen, es mejor que se queden en casa y piensen una forma de especializarse».
Y, en un guiño al auditorio, quiso explicarlo en clave gallega. «Inditex es un magnífico ejemplo de ventaja competitiva. Mientras la mayoría de las empresas de la moda solo esperan que sus diseñadores produzcan algo mejor que los demás, Inditex tiene la capacidad de reaccionar, algo básico en un sector como el textil».
Fuera de Galicia, el profesor indio volvió a recurrir a la automoción para señalar casos como los de Toyota y Fiat, que con sus especializaciones (la primera gracias a su particular sistema de producción y la segunda con una producción de coches de pequeño tamaño y muy eficientes) han conseguido adelantar a los gigantes estadounidenses, «que dudo que se hayan puesto a analizar sus estrategias».
Sobre la particular crisis de la automoción, Ghemawat remarcó que esta trasciende la recesión cíclica y «tiene que ver con cambios estructurales». «El producto dura más, por lo que cae la demanda, y eso obliga a reforzar las estrategias».
Soluciones a la crisis
Ante la crisis, Ghemawat insiste, también ante los Gobiernos y empresas que asesora, en que es el momento de centrarse en los factores que puedan ayudar a superar la recesión. En el caso de Galicia, destacó que su posición periférica en Europa invita a abrirse a otros mercados, más allá del comunitario. En ese sentido, aludió a la diáspora, que puede actuar «como facilitadora en Cuba, Latinoamérica y en otros países de Europa como Suiza. Es una gran avenida para poder decidir los mercados en los que trabajar». E insistió en que «es un error pensar que el mundo es plano. Hay mercados de fácil acceso y otros en los que es difícil entrar».
Sobre la respuesta de las empresas a la crisis -«cortar y cortar» empleos-, Ghemawat solo constata la tendencia que tienen las grandes compañías a «sobrerreaccionar, tanto a lo bueno como a lo malo. Con los activos, como los empleados, hay que tomar decisiones a más largo plazo».