Los profesionales gallegos, satisfechos con el texto

La Voz

ECONOMÍA

El Estatuto ha llegado como un soplo de aire fresco a los autónomos de Galicia. Y es que era algo que, aseguran, ya necesitaban.

Sobre todo, los autónomos dependientes. «Ahora ya somos como un obrero asalariado», comenta Manuel Jueguen, que lleva dos años como dependiente de una empresa de transporte. «La ley es perfecta, antes nos echaban y no teníamos donde apoyarnos, no podíamos dejar nuestras rutas a ningún familiar y cobrábamos lo mismo que hace 15 años. Estábamos mal». Manuel espera que los nuevos contratos de los autónomos dependientes con las empresas mejoren esta situación.

Otros, como Constancia Canal, no dudan en defender que «el Gobierno no responde mucho de sus autónomos». Y es que, en sus 19 años como autónoma, «poco han mejorado las cosas», sobre todo, en las bajas temporales. «¿Que si compensa una baja? Para nada. Las ventajas son muy pequeñas». En su negocio de venta de miel y licores en Órdenes (A Coruña), empleó a su hijo durante siete años como autónomo, y en consecuencia, pagó más a la Seguridad Social.

En el cuidado de los hijos es donde Mar Barral, dueña de un establecimiento de artesanía y cerámica en Vilagarcía (Pontevedra), asegura que ha habido un gran avance, sobre todo en la baja maternal. «Ahora puedes atender a tus hijos, no tienes que dar a luz e incorporarte rápidamente a trabajar como pasaba hasta ahora».