La Consellería de Economía descarta cualquier repercusión sobre el recibo de la luz La recaudación se invertirá en las comarcas donde estén localizados las centrales hidráulicas
17 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La Xunta ya tiene totalmente diseñado el canon del agua, un impuesto medioambiental que estará vinculado a la producción de energía hidroeléctrica. Su objetivo fundamental será «gravar las externalidades negativas de la ocupación de las tierras por los embalses», explicó el conselleiro de Economía, José Ramón Fernández Antonio, quien matizó que el texto está en fase de consultas «con los entes más vinculados al impuesto». La tarifa del nuevo tributo estará íntimamente relacionada con el territorio ocupado por el embalse y, por lo tanto, con el volumen de agua. Se descarta así que las empresas realicen el pago en función de la cantidad de energía hidráulica que hayan generado ese año. El canon tendrá un tipo impositivo único y no se aplicará de manera progresiva. En el texto de la ley, que debe todavía pasar el debate parlamentario, se establece que los ingresos obtenidos por este gravamen van dirigidos básicamente a la dinamización económica de las áreas esquilmadas por estas instalaciones. Fernández Antonio descartó que cada zona geográfica se beneficie solamente de la recaudación tributaria realizada en ella. «Se hará a través de una caja única, que a la vez se redistribuirá por territorios. Los impuestos siempre funcionan así», zanjó.? Sin influir en la tarifa Las compañías eléctricas siempre han criticado este tipo de tributo, e incluso han advertido que cualquier tipo de nuevo gravamen podría afectar al consumidor, que vería cómo éste se trasladaría al recibo de la luz. El responsable de Economía gallego descarta esa posibilidad. «El canon hidroeléctrico no tendrá repercusiones en la tarifa. Este tipo de energía es la que se genera con el menor coste, por lo que no marca precio en el mercado mayorista», subrayó el conselleiro. Tanto Iberdrola (la que tiene más capacidad hidráulica en Galicia) como Unión Fenosa y Endesa tendrán opción de participar en el debate de la ley y de exponer aquellas cuestiones que consideren oportunas para incidir en su redacción. «Un proyecto de estas características, una vez que está elaborado técnicamente su articulado, tiene que tener una participación social y empresarial», argumentó Fernández Antonio, quien insiste en la necesidad de que haya el mayor consenso posible entre los diferentes grupos ?parlamentarios.