La teoría de que el Estado está detrás del desconocido consorcio que el domingo se adjudicó la joya de la corona de Yukos gana adeptos en Rusia
20 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Todo el mundo en Rusia se preguntaba ayer quién está detrás de Baikalfinansgroup, la misteriosa empresa que el pasado domingo se adjudicó Yuganskneftegaz, la principal filial extractora de Yukos, por 9.352 millones de dólares (algo más de 7.000 millones de euros). «Nadie conoce al ganador», titulaba ayer el diario oficial del Gobierno ruso Rossiískaya Gazeta , al analizar los resultados de la subasta, en la que, contra todo pronóstico, Baikalfinansgroup se impuso a Gazpromneft, la filial del gigante estatal ruso de gas Gazprom, que aparecía como favorita en la batalla por el control de la joya de la corona de Yukos. Una puja calificada de «ilegal» por los ejecutivos de Yukos y de «escandalosa» por representantes del sector petrolero de Rusia. Fianza millonaria Y es que el desconocido consorcio, en cuyo domicilio jurídico, en la ciudad de Tver, se encuentra un bar llamado Londres, fue capaz de abonar un fianza de 1.700 millones de dólares para participar en la subasta. «La mayoría de los actores del mercado considera que Baikalfinansgroup finalmente entregará las acciones (de Yuganskneftegaz) a Gazprom», aseguraba ayer el diario Kommersant . Sin embargo, el parqué moscovita apostó por la versión de que detrás de los anónimos compradores se encuentra Surgutneftegaz, una de las petroleras más poderosas de Rusia, cuyas acciones experimentaron una subida del 3,74%. Mientras, los títulos de Yukos, privada ahora de su principal filial productiva, cayeron un 10%. Gazprom también cedió terreno, dejándose en el camino casi un 2% de su valor. «Las autoridades se han hecho un magnífico regalo de Navidad: han destruido la compañía petrolera más eficaz de Rusia», declaró a través de sus abogados el fundador y ex presidente de Yukos, Mijaíl Jodorkovski, quien está siendo juzgado por fraude y evasión tributaria, entre otros cargos. Una subasta turbia El magnate petrolero destacó que Yuganskneftegaz fue vendida «de acuerdo con las mejores tradiciones de los años 90», en alusión a las turbias subastas de privatización realizadas en los primeros años de las transición postosviética.