La SEPI inicia el desmantelamiento de Izar, tras el un acuerdo con los sindicatos Las factorías de Fene y Ferrol siguen en el sector público y pierden 1.100 empleados
16 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Comienza la segunda gran reconversión del sector naval, tras la del período 1984-1987. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y un 74% de la masa sindical (CC.OO., UGT y USTG) han alcanzado un acuerdo sobre los ajustes. No habrá traslados intercentros ni movilidad funcional, pero todos los trabajadores de Izar nacidos antes del 31 de diciembre de 1952 y con más de cinco años de antigüedad en nómina, unos 4.200 sobre 10.800, se irán a sus casas prejubilados, con el 76% del salario bruto en el peto. En Galicia, según cálculos oficiosos, eso implica la destrucción de entre 1.400 y 1.500 empleos, o sea, hasta un 39,5% de la plantilla actual. Sin embargo, el pacto deja abierta la puerta a, tras el brutal recorte, adoptar «las medidas correctoras necesarias», esto es, a contratar gente joven. Los astilleros de Sestao, Sevilla y Gijón, así como la fábrica de motores de Manises, serán privatizados en bloque entre el 27 de enero y el mismo día de marzo. A falta de trámites en el Registro Mercantil, el resto de centros, entre ellos los de Ferrol y Fene, pasan, tras el consejo de administración de la SEPI, a formar parte de una nueva compañía pública centrada en el mercado militar pero con actividad civil complementaria (hasta un 20% en el área de construcción y menos de un 33 en la de reparación). No obstante, en la práctica, esa firma, provisionalmente denominada New Izar, iniciará sus operaciones el 1 de enero. Entonces, su capital (30.050 euros) habrá aumentado en 370 millones y su forma, ahora de sociedad de responsabilidad limitada, se habrá convertido en anónima. También tendrá órgano de dirección propio, en lugar de apoderados, como en este momento. Lo encabezará Juan Pedro Gómez Jaén. La condición quinta del convenio obliga a la SEPI a elaborar un plan industrial para, entre otras cosas, diseñar modernos productos, especializar a cada centro en un campo, realizar inversiones en tecnología puntera, prevenir riesgos laborales, optimizar las instalaciones, incrementar la productividad, adaptar las capacidades del plantel al siglo XXI e innovar en materia de ingeniería. En su última cláusula, el escrito establece: «Las partes se comprometen a proponer, de inmediato, la constitución de una mesa sobre la industria auxiliar a los ministerios correspondientes, con el objeto de que pueda (...) mantener un nivel de actividad y empleo adecuado». También compromete que «se potenciarán las actuaciones comerciales tendentes a obtener pedidos». El sur se lleva la palma Ya como anexo al concierto, un acta recoge «compromisos de contratación» futura. La palma se la llevan las factorías andaluzas. A San Fernando le cae la joya de la corona: los nuevos BAM para la Armada, diez millones de horas de trabajo. Aunque puede hacerlo más adelante si así quiere, la CIG decidió no suscribir el acuerdo. «Nós non vimos a Madrid para avalar o peche de Astano nin xustificar unha segregación que carece de sentido», arguyó el representante nacionalista Antonio López. Una comisión vigilará que la reconversión no viole los derechos de los trabajadores ni las garantías dadas por la SEPI.