La OCDE achaca a un error el tono dramático de su informe de la vivienda

La Voz AGENCIAS | MADRID

ECONOMÍA

«Un error de interpretación». Así explicó el economista de la OCDE Miguel Jiménez el nerviosismo desatado el martes en el mercado inmobiliario por el informe de la organización en el que alertaba de una caída «brutal» a medio plazo de los precios de la vivienda en España. Jiménez, responsable del capítulo que el documento dedicaba a España, achacó a un fallo en la traducción al francés de la versión inglesa del informe, el que se utilizara la expresión «una caída fuerte y brutal». El documento original, escrito en inglés, rezaba «sudden and sharp fall» (caída repentina y brusca), términos que en la versión del informe en la lengua gala son bastante más alarmistas («forte et brutale»). Diversas agencias de comunicación realizaron una traducción al español del documento en francés, lo que provocó que la inquietud se propagara rápidamente. Según Jiménez, esta circunstancia, unida al hecho de que se eliminara el uso del «condicional» en algunas informaciones difundidas por los diferentes medios (se tradujo en muchos casos como «puede aumentar el riesgo de una caída brutal», lo que en realidad era «podría aumentar...») provocó el temor de propietarios y autoridades y llevó incluso a la embajadora de España ante la OCDE a matizar dicha interpretación. Jiménez explicó también que el informe de la OCDE señala que «de seguir el actual crecimiento del precio de la vivienda» (del 17%) se corre el riesgo de que se produzca una fuerte bajada de los precios en dos o tres años. Reacción desmesurada El economista puso énfasis en que la reacción al documento fue «desmesurada», lo que, en su opinión, prueba en cierta forma «el nerviosismo que impera en el mercado inmobiliario» y se remitió a un informe publicado por el Banco de España a principios de año en el que se indicaba que la vivienda está sobrevalorada.