Entrevista | Ricardo Capilla Insiste en transmitir a la sociedad el hecho de que muchas empresas, pudiendo elegir Taiwan, se quedaron en Galicia
15 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Ricardo Capilla (Brasil, 1964) acaba de aterrizar en Galicia para tomar las riendas, como gerente, del Parque Tecnológico ubicado en Ourense. Antes ha hecho escalas en en el Ejército del Aire, en Hewlett-Packard y en Sun Microsystems. -¿Ya ha asumido la filosfía de la tecnópolis gallega? -En el parque las protagonistas son las empresas. Son las que tienen que demostrar que esto es una realidad ya tangible después de diez años. Tenemos que empujar la creación de empresas y el contacto con entidades que buscan beneficiarse de una ventaja competitiva innovando y creando. -¿Y eso cómo se hace? -Hay que tender la mano, no en orden de prioridades, en primer lugar a los emprendedores. Es muy importante vincularse a la universidad, tener estrecha relación con sus departamentos de investigación. Las facultades son el embrión de las empresas del futuro. En segundo lugar tenemos que mirar a las empresas que apuesten por la riqueza tecnológica, que creen puestos de trabajo y que generen perspectivas de desarrollo para el parque, para Ourense y para el resto de las provincias gallegas. La innovación en Galicia tiene que estar asociada al Parque Tecnológico. -En este momento no hay libre ningún nido en el parque y las parcelas registran un nivel de ocupación del 65%. ¿Es el crecimiento el reto al que se enfrenta? -El parque tiene que crecer pero en calidad, no en número. Podríamos tener las parcelas llenas pero lo que debemos hacer es abogar por tener firmas cuya caracterización tecnológica e innovadora justifique su presencia. Tenemos que conseguir que cuando se hable de innovación en Galicia, se piense en el Parque Tecnológico. Para el 2005 estaba prevista una ocupación del 75% pero probablemente se va a superar. -Vigo y Ferrol trabajan en sus respectivas áreas tecnológicas. ¿Pueden desvirtuar la razón de ser del PTG? -Eso siempre es positivo. No plantea competencias ya que son iniciativas de las que todos nos podemos beneficiar al redundar en beneficio de la economía gallega. -¿Ha cambiado el perfil del trabajador del parque tecnológico? -En Ourense, un 30% de los trabajadores son titulados superiores y más del 40% proceden de la formación profesional. Se están reactivando profesiones en las que no existe una gran cantidad de personas formadas. -¿Requiere mucho esfuerzo estar siempre a la cabeza en materia de innovación? -Las que tienen que estar en la cresta de la ola son las empresas. La innovación no es algo que empieza y acaba. -Existe cierta tendencia a pensar en las grandes multinacionales a la hora de hablar de empresas tecnológicas. -La tecnología no está relacionada con el tamaño de las empresas sino con la calidad de los proyectos. Por supuesto que sería deseable poder tener empresas que de alguna manera generen puestos de trabajo pero no podemos olvidar que hoy en día hay muchas iniciativas, de microempresas, que hay que empujar porque van a ser las grandes de mañana. Y no quiero que esto suene a tópico, pero es que es así. -Lo mismo ocurre con la informática o las telecomunicaciones. -Muchas veces se asocia tecnología sólo a sectores como la informática pero no hay que olvidar la dosis de innovación, tecnología y desarrollo de sectores como el agroalimentario o el textil, fundamentales en la economía gallega. -¿Le corresponde al PTG acabar con esos tópicos? -Debemos hacer un ejercicio de transmisión, de difusión de la cultura para que la gente vea que hay empresas con personas muy capacitadas, que han tenido una idea válida en la que han creído y que están aportando desarrollo tecnológico a un sector que no lo tenía. Es muy importante que todos los sectores se den cuenta que la tecnología no es un tema monográfico. Por ejemplo, en Ourense se están fabricando con una tecnología muy novedosa ruedas para bicicletas de alta competición. La gente tiene que saber que alguien que pudo haber elegido Taiwan se quedó en Ourense. -¿Existen complejos? -Hay firmas internacionales que nos miran con muy buenos ojos. Muchas veces tenemos una imagen errónea de nosotros mismos.