El grupo PSA Peugeot-Citroën presenta estos días en el salón de París los nuevos Citroën Berlingo y Peugeot Partner que se van a fabricar en Vigo. -¿Cuando comienza la producción en serie de los nuevos modelos? -Trabajamos ya a un ritmo de entre 50 y 100 diarios. Estamos en subida en cadencia y compartiendo los antiguos modelos con los nuevo. En talleres como chapa y soldadura, que están automatizados al 90%, se trabaja con cerca de 500 variantes de silueta, lo cual es todo un reto. Estamos pasando quizás el momento más crítico de todo el proceso, pero en términos de calidad y de fiabilidad de la producción está yendo francamente bien. -Según las últimas cifras del ICEX las exportaciones del sector de la automoción crecen en Galicia y caen en el resto de España. ¿Qué lectura hace de este dato? -Nos va francamente bien. Una provincia pequeña como es Pontevedra en volumen de exportaciones se está acercando bastante a Madrid, Barcelona y Valencia, y distanciando mucho del quinto puesto que ocupa Zaragoza. Es la respuesta al esfuerzo de muchos años de ir haciendo una masa crítica y una logística. Además los vehículos nos han salido bien y han sido competitivos. -Citroën es líder en ventas en un contexto desfavorable para el mercado. -Es un tema comercial, y no es mi responsabilidad, pero efectivamente, las dos marcas que tenemos, Citroën y Peugeot, se están portando bien. -¿Cómo se presenta este segundo semestre del año? -Está casi sentenciado. El centro de Vigo, en vehículos montados, debería de tener una trayectoria muy parecida a la del año pasado, lo cual es una gran suerte. En lo que es colecciones también mantenemos el tipo, aunque no creciendo tanto como pensábamos, debido a Argentina, Brasil y Turquía, sobre todo. -¿Habrá recortes de producción o de turnos de trabajo? -En principio no. Hasta final de año vemos la situación más o menos correcta. Para el 2003 hay unas grandes inquietudes para nosotros y para todo el mundo. No esperamos dramas, aunque viendo la Bolsa como está y viendo el comportamiento ahorrador de la sociedad, hay incógnitas que también nos afectan.