Una de las novedades del impuesto, que recoge una sugerencia del Consejo Económico y Social (CES), es la mayor flexibilidad en el límite de compras para poder tributar por el sistema de módulos. Se establece en 300.000 euros, pero se descarta de ello las compras de bienes que sean inmovilizado material, es decir, bienes de inversión. Los nuevos límites de ventas y compras dejan fuera apenas a 30.000 pequeños empresarios y profesionales que lo utilizaba, pero, eso sí, salen de este sistema el millón de contribuyentes que tenían comunidad de bienes. El nuevo IRPF equipara la tributación de profesionales y empresarios, y crea un nuevo régimen para sociedades patrimoniales, las cuales tributarán en el Impuesto sobre Sociedades al 40%. También se delimitan con precisión los requisitos para acogerse al régimen transitorio establecido para la disolución y liquidación de firmas transparentes.