Antonio Basagoiti García-Tuñón, el nuevo presidente de Fenosa, tiene a gala ser uno de los ejecutivos españoles más diplomáticos y visionarios. Tiene sesenta años, nueve hijos y una familia bien avenida. Es abogado, pero trabaja en la banca desde los 25 años. Su trayectoria comienza en 1967 como asesor jurídico del antiguo Banco Hispano Americano. Recalaría brevemente en el Banco de Bilbao (1974), para volver con galones de director general al Hispano. Desde entonces ha demostrado ser el mejor y uno de los pocos supervivientes a las sucesivas fusiones bancarias producidas en su grupo. Primero encajó en el Central Hispano de Escámez y Amusátegui. Después, en el Santander Central Hispano de Botín y Amusátegui, ha permanecido como hombre de confianza de Emilio Botín cuando las balas comenzaron a silbar en el despacho de Amusátegui. Antonio Basagoiti llevaba once años como consejero de Fenosa cuando en marzo fue ascendido a vicepresidente. El también consejero del SCH es uno de los hombres de confianza de otro empresario gallego presente en el consejo de Fenosa: Manuel Fernández de Sousa, el presidente de Pescanova, quien a su vez fue escogido por Caixa Galicia para representarla en la eléctrica. El nuevo presidente de Unión Fenosa es una garantía de discreción, visión de los negocios y apoyo financiero del Santander Central Hispano.