Los precios se dispararon un 1,4% debido al tirón del vestido y los carburantes, y al redondeo de la moneda única Los precios se dispararon en abril muy por encima de lo previsto por los expertos, y el IPC subió un 1,4% (tanto en Galicia como en España) por el alza del vestido y los carburantes, pero también por el encarecimiento generalizado de la cesta de la compra.
14 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La tasa de inflación anual se situó así en el 3,6% (el 4% en Galicia) y el Gobierno por fin admitió lo que percibieron claramente los consumidores desde comienzos del año: el redondeo del euro ha disparado los precios en muchos servicios. «Cabe pensar que el efecto redondeo ha sido uno de los motivos de su notable subida», reconoció Folgado. Con los datos de abril ¿los peores desde 1992¿, la inflación anual supera en medio punto el aumento del 3,1% que se registró de forma continuada en los primeros meses del año y se coloca a gran distancia del objetivo del BCE y del Gobierno (2%), para finales del ejercicio. La subida acumulada en sólo cuatro meses (2,1%) ya rebasa ese propósito. El final del período de rebajas y el comienzo de la nueva temporada causaron un encarecimiento del vestido de un 7,1%, dato que aportó, por sí solo, la mitad de la subida mensual de los precios. Además, el continuado aumento de los carburantes ¿que las petroleras han dejado de hacer público¿, contribuyó con 2,5 décimas, y el resto del incremento se repartió entre el tabaco, una subida generalizada de los alimentos y el tirón adicional que experimentan los precios de los establecimientos de restauración. De hecho, el secretario de Estado de Economía, José Folgado, admitió ayer que «cabe pensar» que muchos comerciantes han aprovechado la entrada de la moneda única para subir los precios. Cesta de la compra Tanto es así, que la cesta de la compra se encareció de forma generalizada en abril, un mes en el que solamente bajaron de precio los paquetes turísticos de viajes (por el final de las vacaciones de Semana Santa) y el gas canalizado (tras finalizar los meses de frío). Pese a los datos, el Gobierno confía en un descenso. El vicepresidente Rodrigo Rato, para quien el dato de abril resulta «claramente insafisfactorio», auguró que el IPC se moderará en los próximos meses.