Un tiburón de las finanzas

La Voz

ECONOMÍA

EL PERFIL

17 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Francisco González Rodríguez nació en Chantada en 1944, en el seno de una familia que emigró a Argentina. Conocido en su juventud como Paquito el argentino, desde el principio demostró una gran capacidad para los estudios. Tras trabajar en la firma Sofemasa llegó a la conclusión de que ser corredor de Bolsa era mucho más rentable, y sacar la plaza no fue difícil. Pasado el tiempo, decide fundar FG Inversiones Bursátiles en 1987, con una inversión de 125 millones. Nueve años después hace una de las grandes operaciones de su vida, al venderla a Merrill Lynch por 3.000 millones de pesetas (unos 18 millones de euros). Pese a la fortuna acumulada, y como consecuencia de sus buenas relaciones con el PP, cuando Aznar llega al poder le ofrece una tarea difícil: presidir Argentaria y concluir la privatización del 25% que todavía estaba en manos del Estado. Y lo hizo con éxito. No en vano, la venta se hizo en Bolsa, un terreno en el que Francisco González se mueve como pez en el agua. Culminada la privatización, y en plena fiebre de fusiones, González luchó por mantener la independencia del banco. Pero no pudo ser. El ultimátum para Argentaria llegó cuando José María Amusátegui y Emilio Botín se pusieron de acuerdo para crear el BSCH. No pasarían ni diez meses cuando el antiguo banco público aceptó, tal y como preveían los analistas, su unión con el BBV.