La reforma del IRPF, en el 2002

La Voz

ECONOMÍA

El Gobierno central afrontará la gran reforma fiscal prometida durante la última campaña electoral el año próximo, según informó ayer el Ministerio de Hacienda. La clave del cambio fiscal estará en la reforma del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Se prevén dos grandes cambios: reducir al máximo el número de tramos y aumentar las deducciones o reducir el tipo para las familias con tres o más hijos. La filosofía básica avanzada por Rodrigo Rato a este periódico el pasado verano es «rebajar el IRPF para la mayoría de los ingresos familiares». Los ministerios de Hacienda y Economía aprovecharán la popularidad de esta rebaja para, con toda probabilidad, encajar el aumento de la presión fiscal sobre el colectivo de autónomos y pequeños empresarios. Más de tres millones de personas en toda España y 174.000 en Galicia deberán afrontar un incremento del 4,8% en su IRPF y en sus cuotas a la Seguridad Social, a cambio de tener derechos totales a bajas laborales y desempleo, según el estudio que está elaborando Hacienda. Se estima que el Estado aumentará en 240,40 millones de euros (casi 40.000 millones de pesetas) su recaudación fiscal en España en el citado colectivo.