PASO ATRÁS

La Voz

ECONOMÍA

JOSÉ LUIS GONZÁLEZ

25 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Una nueva tormenta castigó ayer con dureza a la renta variable. Cuando parecía que lo peor ya había pasado, la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de mantener los tipos de interés y el mal dato de pedidos de bienes duraderos en Estados Unidos, muy por debajo de lo esperado, provocaron la recogida de beneficios de los inversores. Por si esto fuera poco, la ausencia de nuevas noticias desde Argentina, referidas a las esperadas medidas de reactivación económica, añadió más incertidumbre al mercado. Con este panorama, las órdenes de venta se agolparon en las pantallas de los operadores y el Ibex 35 perdió dijo adiós al nivel de los 8.000 puntos. Cerró en 7.879,30 puntos, tras caer un 2,7%. La peor parte se la llevaron los valores de primera fila, con el grupo Telefónica a la cabeza.