Belmiro de Azevedo, presidente del grupo Sonae -que pujó por el control del 24,9% de Ence en un consorcio en el que también participaban Banco Pastor y Foresgal-, todavía confía en poder hacerse con la compañía de celulosa. Para lograrlo, su objetivo pasa por adquirir el 25% del capital de Portucel y, a partir de ahí, «estrechar los lazos con Ence». En declaraciones recogidas por Bloomberg, De Azevedo insistió en que su oferta por la firma española era la mejor de las tres presentadas. Añadió que el grupo que controla la empresa (Caixa Galicia, Bankinter y Zaragozano) «podría ser transitorio. Está compuesto por entidades financieras que están ahí para sacar un beneficio», explicó. El 25% de Portucel le costaría a Sonae unos 380 millones de euros (63.000 millones de pesetas), a lo que habría que añadir su participación en dos ampliaciones de capital para pagar la integración de Soporcel. Sin embargo, los ambiciosos planes de Sonae (también ha adquirido compañías que aún no son rentables en Francia y Alemania) no han sido bien acogidos por el mercado, ya que las acciones del gigante luso han perdido dos tercios en apenas un año. El propio Azevedo reconoce que quizás debería haber ido más despacio con estas inversiones.