Los bancos y cajas comenzarán a cambiar las cuentas bancarias de pesetas a euros a partir del próximo 15 de septiembre, tres meses antes de la puesta en circulación de la nueva moneda. Aunque la operación es sencilla, ya que el canje podrá hacerse en cualquier oficina bancaria, el trámite se complica para los habitantes de la veintena de municipios gallegos que, cotejando los datos facilitados por Caixa Galicia, la Consellería de Economía y La Caixa, carecen de sucursal en Galicia. La estrategia para resolver el problema «todavía está verde», según la Dirección General de Transición al Euro, pero la Confederación Española de Cajas (CECA) ya tiene un plan: los empleados de las entidades más cercanas a esos núcleos atenderán personalmente a sus clientes. El cómo y el cuándo no se sabe. Fuentes de la CECA explicaron que su discreción en esos temas es por razones de seguridad. Más propuestas Ésta es una de las propuestas que se presentarán al Ministerio de Economía y al Banco de España para facilitar las labores de transición al euro a los habitantes de las áreas rurales y alejadas. El proceso costará a las cajas de todo el Estado una media de 1,5 millones por oficina, según cálculos de la CECA. Otra de las iniciativas presentadas, en este caso por un grupo de empresas de transporte de seguridad, es la creación de un equipo de oficinas bancarias móviles que podrían efectuar el canje en las áreas sin entidades financieras. El PSOE ha presentado una proposición no de ley en la que insta a establecer un marco de colaboración entre la Sociedad Estatal de Transición al Euro, las Diputaciones y las entidades financieras para atajar el problema.