El PP valora que «Cuíña en vez de rectificar saca de diante á concelleira»

P. V.

SILLEDA

rober amado

El BNG considera que las discrepancias de la edila en la obra do Toxa «precipitaron a súa saída»

06 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El PP y el BNG tienen claro que la dimisión de la concejala de Cultura está ligada en el momento de producirse a sus discrepancias con su gobierno en la obra en el

acceso a los miradores del Toxa. El PP de Silleda sitúa la causa de la dimisión de la María José Fernández en el «carácter autoritario e pouco dialogante do alcalde», que provocó más dimisones «e xa van tres en pouco máis de un ano». Sitúa la dimisión en que «todo o que non pensa como el ten un problema» y cita dos episodios recientes: «Atacando ao presidente dos empresarios e coa dimisión da concelleira que o único que fixo foi expresar nunha rede social o que pensamos todos, que a obra do Toxa foi unha chapuza».

Asegura el PP silledense que «Cuíña en lugar de rectificar ou tratar de correxir os erros o que fai é sacar de diante á concelleira que non pensa como el. Rebaixaralle competencias, impón o seu criterio e os que non pensan como el acaban por dimitir polas presión». Los populares lamentan la pérdida de una concejala que por experiencia y formación «podía aporta moito» pero se vio imposibilitada por «desavenencias e atrancos impostos dende a alcaldía co seu aillamento dende o inicio da lexislatura».

Inestabilidad

«As súas declaracións foron o detonante que forzou a súa saída do goberno», dice el PP, que separa dimisiones por motivos personales de «

a casualidade que tras a crítica presente a dimisión os poucos días. Están claros os motivos, son vox populi

». Y considera también que estas dimisiones solo traen «

inestabilidade, inacción ou desaxustes no goberno local pola falta de experiencia do novos edís e a este ritmo acábase o mandato e ainda non hai un concelleiro que coñeza a súa área a fondo

».

El BNG no estima relevante políticamente la salida del gobierno de Silleda de la concejala de Cultura porque «nin atendía a súa área, que é en Silleda das que sempre deron máis traballo, e os colectivos e persoas relacionadas coa Cultura, prácticamente, nin a coñecen. Era inexistente políticamente», dice el portavoz nacionalista Matías Rodríguez da Torre. No descarta que tuviese pensado dejarlo pero cree que «o tema da fervenza e o seu comentario (me duelen los ojos de ver tanta porquería) precipitaría a marcha por presións porque quen coñeza, e eu coñezo o ben o alcalde, e ese cenáculo, sabe que non admite a crítica e menos a discrepancia pública».

Asegura Da Torre que con el regidor solo caben dos actuaciones, o «manterte como cero a esquerda e obedecer, ou enredarte en cuestións que non lle importen moito, pero sempre facer o que el di a hora de decidir é hai moitos exemplos, e os concelleiros deciden marchar antes que aturalo». También critica que practique un «xogo electoral coa xente, sustituindo con Majo (la concejala dimitida) en Lamela a Margarita que o deixara porque estaba farta», dice el portavoz del BNG.

Rosa Losada: «Falaremos e veremos o máis axeitado para o Concello e para nós»

El relevo en la lista para sustituir a María José Fernández es Manuel Rozados. Pero la elección se va a decidir en una próxima reunión. Manuel Cuíña quiere contar con quien pueda y quiera.

Por ahí fallaría, por tiempo, Rozados. Las papeletas apuntan más a Rosa Losada, la siguiente. Ayer quien fue profesora de FP y gestora de granjas de porcino aseguró que «non sabemos quen vaiser, debatirémolo todos co alcalde. Estamos a facer as cousas como hai que facelas, na reunión adoptaremos a decisión máis correcta, falaremos e veremos quen é o máis axeitado para o Concello e para nós». Afirma que ella tendrá que «pensalo, un pouco. Encóntrome xusta de tempo».

Las dimisiones acercan nombres «imposibles» como el de Paula Fernández y Aurelio Fernández

La política y la gobernabilidad son caprichosas y juguetonas. Cuando se montan las listas electorales se buscan aspectos simbólicos y se conceden puestos inimaginables en el gobierno aunque sea por muy diversas razones. No ocurrirá, porque sería una hecatombe, pero la realidad es que la mayoría absoluta del PSOE en Silleda situó de su lista de 13 a siete nombre en el gobierno. De esos siete, tres ya no están, dimitieron pro «asuntos personales». Sitúa esa realidad la lista en el puesto diez, lo que implica la entrada en el gobierno del ganadero Manuel Rozados, que aunque se comentó que no tenía tiempo ni interés especial en el puesto, sería también un tercer edil puramente agroganadero en el gobierno. Apunta más el relevo hacia la numero 11 de la lista, Rosa Losada, que aunque con vinculaciones históricas ganaderas aportaría experiencia en Educación de Formación Profesional. Si se da este relevo, la lista socialista de Silleda llegaría ya a los once primeros integrantes. Y ahí comienzan la ironía pero también las alertas. No se cubrió ni año y medio de legislatura y hubo tres dimisiones. Si por cualquier razón, aunque no previsibles, hubiese dos más en los dos y medio que faltan le tocaría entrar a Paula Fernández, la ex alcaldesa que ocupó un simbólico puesto cerrando la lista, y que aunque sería para ella un orgullo volver a la corporación, más parece simbolismo su puesto trece. Claro que no parece fácil, llegado el caso, que pudiese renunciar a retornar al gobierno porque su renuncia conllevaría automáticamente la entrada del primer reserva que no es ni más ni menos que Aurelio Fernández Villaverde, el líder el PPS, partido aparcado para acudir como independiente apoyando al PSOE. Podría ser la mundial. Aún hace menos de una semana que amenazó con irse de independiente y reflotar el PPS si no se le daba la dirección de un hipotético proyecto de biomasa. De suplente ya se hace notar como crítico. Sería la mundial, por eso algunos parecen nombres «imposibles».