Sin miedo a derrapar

SILLEDA

MARCOS MÍGUEZ

Veintiocho profesionales de toda Galicia participan en Silleda en un curso de conducción segura de autobuses

10 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El control de un autobús es posible en situaciones extremas. Así se desmostró ayer en Silleda. Frenar en superficies deslizantes tanto con ABS como sin él, detenerse en una curva ante un imprevisto, o sortear un obstáculo que aparece repentinamente en la carretera puede realizarse sin perder el control del autocar. Siete conductores profesionales conocieron ayer los trucos para comportarse en estos casos extremos sin que suponga ningún peligro. Ventiún más lo conocerán en próximos días. El recinto ferial de Silleda sirvió ayer de escenario y continuará siéndolo hasta el jueves. Los cursos gozan de gran espectacularidad. El autobús acomete a gran velocidad una superficie deslizante para luego frenar. Chirridos y humo. Incluso en ocasiones el autocar levantaba las ruedas de alguno de sus lados en alguno de los virajes a gran velocidad. Esta espectacularidad del exterior contrastaba con la seguridad que se respiraba al subirse al autocar. Los siete alumnos se turnaban al volante. El profesor, Manuel Santos, hizo una demostración práctica al final de la mañana de cómo hay que comportarse en situaciones límites. El autobús se deslizaba a una velocidad considerable por el recinto ferial. De repente, una frenada sobre una superficie mojada y de escasa adherencia. Un ligero balanceo y a continuar. Sin salirse de la trayectoria, tanto con ABS como sin ABS. «Tenemos que pisar a fondo siempre el freno y el embrague. Con esto evitaremos que el vehículo se apague y así podremos continuar la marcha», explicaba a los cursillistas. Todo parece fácil en manos del experto y de los conductores profesionales del autobús que participan en las pruebas. También acabó con algunos tópicos. «Sí es posible frenar repentinamente en curva sin riesgo cuando un obstáculo nos lo obligue», dijo. Después de varias horas de teoría y práctica, ya no hay miedo a afrontar situaciones imprevistas. Subirse a un autobús será más seguro.