La apuesta solidaria del alcalde de Lalín

javier benito lalín / la voz

RODEIRO

Crespo en pleno esfuerzo durante la subida al Alto do Faro.
Crespo en pleno esfuerzo durante la subida al Alto do Faro.

José Crespo debía cubrir ayer casi una media maratón en menos de tres horas y media. Le sobraron 48 minutos

24 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Ni el Alto do Faro, la frontera entre tierras pontevedresas y lucenses con sus 1.181 metros de altitud, arredró al alcalde de Lalín. Una apuesta es una apuesta. Y más para un fin solidario. José Crespo debía cubrir ayer casi una media maratón en menos de tres horas y media, los 20,3 kilómetros que separan las capitales de Rodeiro y Chantada. Le sobraron 48 minutos y llegó fresco, sin perder el ritmo en su lucha contra el cronómetro. Ahora los 300 euros en juego se convertirán en alimentos para personas con escasos recursos económicos de Lalín.

Detrás de esta apuesta solidaria hay otra más terrenal. Hace unas semanas, en medio de una conversación en su local, un hostelero de Lalín retó a Crespo a recorrer la distancia desde la capital de Deza hasta Rodeiro. En torno a dieciséis kilómetros para los que tenía tres horas y media de tiempo. En juego, unos suculentos chuletones para varios comensales que finalmente pagó el restaurador porque al regidor le bastaron dos horas y veinte minutos.

La causalidad hizo que la sofocada llegada de Crespo a Rodeiro motivase la curiosidad de un involuntario espectador. José Antonio Sobrado no esperó ni a que recuperase fuerzas el alcalde para lanzarle su propio reto, de nuevo con unos chuletones en juego. Ofrecía el mismo tiempo, tres horas y media, para que completase la distancia entre Rodeiro y Chantada con el Alto do Faro por medio. Y el regidor volvió a aceptar el reto.

Pero Crespo debió reflexionar y quizás pensó que tanto chuletón podía afectar a su buen estado de forma. También pudo pesar la imagen pública, con un político inmerso en ese tipo de apuestas. Así que decidió darle un giro solidario y destinar lo que costaría la comida, valorada en 300 euros, a comprar productos para familias necesitadas cuyo reparto gestionará la asociación O Mencer.

A las 10.30 horas partía ayer Crespo de Rodeiro abrigado con una cazadora sobre la ropa deportiva, aunque le sobró según avanzaba en su marcha. El sol ayudó en un día frío, con una temperatura media durante la carrera de solo cuatro grados. Pero logró mantener una buena media de velocidad, de ocho kilómetros por hora y llegar a las 13.12 horas a Chantada, bajo la supervisión en todo momento del apostante. El alcalde, a sus cincuenta años largos, se ve fino de forma y acepta más propuestas. Con fines solidarios claro.