Falleció en Lalín, a los 91 años, Cándido Félix Varela Otero, fundador junto a su esposa Concha Lamazares González, del restaurante Agarimo. El establecimiento abrió sus puertas en la parroquia de Donramiro, cerca del campo de fútbol, tras el matrimonio de la pareja. Durante 58 años, antes de su cierre en octubre del 2018, por allí pasaron miles de personas y generaciones de lalinenses que celebraron allí todo tipo de eventos. En la pared a la entrada del comedor medio centenar de fotografías con famosos y autoridades que comieron en el restaurante daban testimonio de su historia. Entre ellos había desde políticos como Manuel Fraga a cantantes que pasaron en algún momento por la capital dezana como Juan Pardo, entre otros muchos. El matrimonio tiene una hija, Carmen, que trabajó unos años en el negocio familiar, y dos nietos, así como una bisnieta.
Los restos mortales del restaurador lalinense se velan desde ayer lunes en el tanatorio Lalín de la avenida Bos Aires, en el barrio de A Cacharela. La misa de funeral tendrá lugar hoy martes, a las 18.15 horas, en la capilla de O Montserrat. A las 18.00 horas saldrá la comitiva fúnebre del tanatorio, y tras el funeral tendrá lugar su entierro en el cementerio Fraga do Alén, en A Romea.
Durante décadas el establecimiento, regentado por Cándido y su mujer, fue uno de los templos lalinenses del buen comer y uno de los primeros restaurantes con los que contó la capital dezana. Albergó desde comidas oficiales de la Feira do Cocido hasta multitud de encuentros multitudinarios de colectivos de todo tipo gracias a unas amplias instalaciones con capacidad para 350 personas. Los banquetes de todo tipo de eventos eran los que predominaban en las temporadas de primavera y verano mientras que en la de invierno reinaba el cocido de Lalín.