Hoy se celebra una graduación en el IES Ramón María Aller Ulloa de Lalín. Pero no es sólo una ceremonia; es el cierre de una etapa muy importante en la vida de nuestros hijos. Una etapa que comenzó marcada por la llegada de la COVID-19. Fuisteis los primeros en ser confinados y los últimos en recuperar la normalidad.
Comenzasteis el instituto en circunstancias excepcionales: mascarillas, distancia, restricciones y muchas incertidumbres. Se os privó de muchas experiencias que forman parte inolvidable de la vida estudiantil: excursiones, viajes, festivales, actividades deportivas o esos partidos entre profesores y alumnos que dejan recuerdos para siempre.
Aun así, supisteis adaptaros. No sois una generación perdida ni una «generación de cristal». Sois una generación única: valiente, fuerte y resiliente.
Nuevo camino
Ahora se abre ante vosotros un nuevo camino. Algunos comenzaréis nuevos estudios; otros tomaréis decisiones diferentes o quizá replanteéis vuestro rumbo. Y eso también forma parte de la vida. Lo importante es que seguiréis adelante.
Deciros que como padres estamos profundamente orgullosos de todo lo que habéis logrado y también de todo lo que aún está por llegar.
A los que no están
No queremos olvidarnos de los compañeros que deberían estar en la graduación y no pueden hacerlo por la falta de apoyo del centro o por circunstancias personales. Chicos y chicas que hoy deberíais celebrar vuestra graduación, este momento también es vuestro.
También queremos tener un recuerdo muy especial para esos padres y madres que hoy no pueden estar presentes, porque la vida les ha impedido acompañaros en un día tan importante.
A todos os deseamos toda la suerte del mundo en esta nueva etapa que hoy comienza.
Y recordad siempre una cosa: no permitáis nunca que nadie apague vuestros sueños.
Familias orgullosas de nuestros hijos.