La reformulación de la Mancomunidade genera controversia en la sesión lalinense
LALÍN
CxL retiró la moción sobre la entidad tras duelos dialécticos de ámbito comarcal y local, recordando Cuíña que Agolada no podría irse en un año
28 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Las mociones sobre la peatonalización generaron controversia política en el pleno de ayer en Lalín, pero el ambiente ya se había caldeado lo suficiente minutos antes al abordarse otra, presentada por CxL y que finalmente retiró sin votarse, en torno a la Mancomunidade de Deza. Hubo duelos dialécticos a varias bandas tanto en el ámbito más local como comarcal, con un trasfondo donde se apreciaban además diferencias sobre la reformulación de la entidad una vez que el Concello de Agolada anunciase su marcha, aunque el coordinador de Compromiso, Rafael Cuíña, recordó que los estatutos establecen que no podrá hacerla efectiva antes de que transcurra un año desde su decisión.
Abría el fuego Cuíña al defender la moción aludiendo a las últimas declaraciones del regidor de que la Mancomunidade incumplió desde el minuto uno sus objetivos, para recordarle a José Crespo que fue quien la manejó desde el inicio, quien puso y quitó presidentes, achacándole que si no funciona tiene toda la responsabilidad y le acusó inicialmente de matarla. Eso sí, consideró que se abría una oportunidad para reflotarla con la marcha de Agolada, recriminando que las máquinas no estén en Lalín en julio y agosto como estaba programado, planteándose CxL dejar de asistir a los plenos de la entidad.
En su primera intervención, Francisco Vilariño (BNG), mostró su asombro también por las palabras de Crespo sobre la profesionalización del órgano supramunicipal, contratar un gerente o apartar el protagonismo político. «Está en coma dende que naceu por culpa do PP, o queren así e non queren tomar decisións e agora queren delegación a responsabilidade nunha questión política», dijo, para considerar necesaria la Mancomunidade pero no con la deriva actual, marchándose los concellos pequeños que era a quienes más debería beneficiar en servicios. Recordó el incumplimiento de todos los artículos de los estatutos, además de considerar que el problema no es si la presidencia es rotatoria o no, sino el PP, cuestionando que los vecinos sufran esa situación, en especial los de Lalín, a ser el Concello con más aportación a la entidad.
Debate sereno
Román Santalla (PSOE) pidió abrir un debate sereno tras el espectáculo dado en su día para elegir presidente, considerando que el cruceño Luís Taboada no vale para el cargo y achacó la situación a Crespo por su afán de control, considerando que la Mancomunidade no debe ser instrumento político sino profesional. Pidió dejar los elementos de confrontación para reorientar la institución y reformar los estatutos. Por el PP intervino Avelino Souto, reconociendo que debe ser más operativa pero con protagonismo para los alcaldes. Rebatió puntos de la moción de CxL como que no subiese la aportación de Lalín a pesar de irse Agolada o reprobar al presidente, considerando que se trata de una carga explosiva para la desaparición de la institución al no haber logrado la presidencia para ejercer de líder de la oposición desde allí. Apuntó el buen funcionamiento de la de O Salnés, algo que luego Santalla achacó a que protagonismo socialista.
Cuíña entró a ese debate tras recordar las pifias de Souto en el área de deportes, afirmando que no tenía ningún interés en presidir la Mancomunidade como le pedían, pero sí en que tuviese contenidos. También lamentó que el debate lo protagonizará Souto en lugar de José Cuñarro, vicepresidente de la institución. En su nuevo turno, Vilariño también apuntó ese aspecto apuntando que a Souto le tocaba apagar todos los incendios. Incidió en la convocatoria de un pleno extraordinario para hablar de la Mancomunidade en exclusiva, insistiendo en que ahora es un órgano político al servicio del PP. Mientras, Santalla abogaba de nuevo por el debate calmado mientras Souto entró en la guerrilla local, en torno a quién interviene o no metiendo a Teresa Varela en liza y reiterando la necesidad de protagonismo para los alcaldes.
El alcalde cerraba el debate tras apuntar Cuíña que ni él ni el PP eran creíbles en este asunto. Crespo explicó que cuando se creó la Mancomunidade de Deza, de la que fue alma máter y con todos los alcaldes del PP, se fijaron unos objetivos que no se pudieron cumplir porque «cada un iba ao seu e todo o meu gozo nun pozo». Aludió a que se preveía funcionar con más recursos para afirmar que «non é lóxico que o xefe da oposición de ningún Concello sexa presidente da Mancomunidade» y apuntando a esa reunión a cuatro de alcaldes para marcar una hoja de ruta de futuro a cumplir, sin que sea importante si la presidencia es rotatoria, pero con más recursos y un gerente que mueva su funcionamiento, cuestiones que dijo suscribir Cuíña.