El centro sumó 30 nuevas matrículas llegando a los 226 alumnos para el próximo curso, una cifra que esperan siga creciendo en los próximos meses
08 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Las obras de remodelación y refirma de la planta baja del colegio Scientia Lalín, el antiguo Sagrado Corazón, se iniciaron en cuanto finalizó el curso. Los trabajos avanzan y ayer ya se podía ver parte de la transformación que sufrirá el centro educativo con la ubicación en el lugar que antes ocupaba la dirección y secretaría de tres espacios diáfanos que pasarán a ser la nueva guardería. El director general del grupo Scientia School, Francisco Guerrero, destacó ayer que «queríamos que las obras empezasen en la escuela infantil que es donde nace un colegio». Guerrero, que estuvo acompañado por el director pedagógico, Miguel Ángel Guerra, y la directora del colegio, Belén Villanueva, animó a las familias a visitar el colegio «que estará abierto todos los días» para conocer el centro y su proyecto educativo.
La guardería tendrá una entrada por puerta principal y otra por la calle de atrás con un acceso que contará con un espacio para dejar los carritos infantiles. El diseño dibuja un espacio diáfano, con mucha luz y superficies amplias de cristal. Los trabajos de esta primera fase de reforma y modernización del colegio suponen una inversión de 250.000 euros a los que se añaden los 150.000 euros invertidos por la empresa y que se gastaron en obras urgentes y mejoras que incluyeron trabajos de pintura, electricidad, calefacción y ascensores, entre otros muchos.
Se aprovechará todo el verano para hacer esta fase y trasladar la guardería a las nuevas instalaciones cuanto antes se pueda de cara al nuevo curso. En la primera planta se contará con espacios más abiertos. La secretaría estará ubicada en la zona que antes ocupaba el aula de cinco años y el colegio contará con un aula de educación especial. Todas las obras están siendo ejecutadas por empresas locales tanto de Lalín como del entorno. Tras la primera fase, apuntan vendrán otras que tienen como objetivo revitalizar el colegio, empezando por el edificio principal y la cubierta que se encuentra en mal estado.
Guerrero quiere que «las familias piensen en Scientia Lalín como alternativa cuando busquen un colegio». Apuestan por el cambio, la sostenibilidad y la innovación.
Indica que «el año pasado se terminó en 196 alumnos y gracias al esfuerzo hemos conseguido tener ahora 226 alumnos para el curso que viene, lo que supone 30 matrículas más, pero si tenemos en cuenta los alumnos que salen en cuarto, hay 40 familias nuevas que han decidido venir y matricular a los niños en el colegio». Esperan poder seguir creciendo en estudiantes. Ahora el ratio de alumnos por profesor es muy bajo. Guerrero señala que «no queremos despedir a nadie sino tener más alumnos». Pese a ese incremento de matrículas piensan que la Xunta puede reducir el número de unidades del colegio para el próximo curso.
El centro cuenta con una plantilla de 47 empleados, de los cuales 38, son docentes. La escuela infantil de Scientia Lalín tiene concedidas 41 plazas por parte de la Xunta, un número que podría ampliarse en caso de necesidad porque el centro dispone de espacio para ello. En estos momentos cuentan con 18 matrículas y cuatro reservas, lo que hace ya un número de 22.
Dispositivos electrónicos para el nuevo curso escolar
Guerrero expresó su agradecimiento a los padres que «siguen con nosotros» y a la actual dirección por todo el esfuerzo de este último año. El colegio ya cuenta con fibra óptica y las mejoras necesarias para poder tener conectados el curso que viene unos 300 dispositivos, que incluyen los de profesores, alumnos y personal de Administración. Los estudiantes de primero y segundo de Primaria dispondrán de una tablet a compartir entre cada dos y todos los alumnos de tercero de Primaria a cuarto de la ESO un ChromeBook. En estos días el colegio enviará una circular a los padres con la información de los libros y de los dispositivos que, explican, tratarán de que tengan el menor coste para las familias destacando que lo importante son los alumnos del colegio y el proyecto educativo.
Una piedra sorpresa en la estructura
Los trabajos de reforma sacaron a la luz una gran piedra que es probable que estuviese en el terreno cuando se construyó el colegio y se integrase en la estructura del edificio, que era una práctica muy común. Dado su gran tamaño, picarla y retirarla de la edificación está suponiendo un trabajo considerable.