La solidaridad tiene premio en Lalín

José Luis Pereira, con su proyecto Recycling, y Carabelo, reconocidos con el Lalinense do Ano


Lalín / la voz

La solidaridad acapara en el 2020 los premios Lalinense do Ano. Dos de los tres que se otorgan están dedicados a iniciativas individuales o colectivas en favor de los demás. Unos galardones fallados en la noche del pasado miércoles y que se entregarán el día 26 en la Sala Tuno Valdés del Auditorio Municipal de Lalín, con aforo restringido a 150 personas, fijándose un cupo de familiares por galardonado. Un acto condicionado a la evolución de la situación epidemiológica que comenzará a las 20.00 horas y se emitirá en streaming.

En la categoría de colectivo el premio recayó en Carabelo, por su labor a favor de la integración de familias en riesgo de exclusión social e igualdad de oportunidades. Destaca su apoyo al estudio a niños de familias inmigrantes desde su sede en la calle Memorias dun Neno Labrego, en un local cedido por el Concello. Toman el testigo de la Banda de Vilatuxe, galardonada en el 2019.

El premio en categoría individual de Lalinense do Ano recayó en José Luis Pereira Seixo, promotor de la iniciativa Recycling Bicicletas Solidarias pero que también ha recogido donaciones de otros objetos, como material escolar o ropa, para su envío a Guinea-Bisáu para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. El pasado año se reconoció a las Pandereteiras de Zobra.

Por último, el galardón de Toda una vida fue para el investigador e historiador Antonio Vidal Neira, que sucede a Rocío Díaz Enchandía. Este lalinense nacido en Donramiro y afincado en Madrid lleva años estudiando desde personajes a acontecimientos históricos de todo Deza.

El jurado estuvo integrado por un importante espectro de la sociedad lalinense, desde el empresariado, el deporte, la cultura o los medios de comunicación.

«Este tipo de recompensa é o que da ánimos para seguir adiante»

Hace casi dos años nacía un sueño truncado solo en parte por la pandemia. José Luis Pereira Seixo, con el apoyo de su mujer y su hijo, ponía en marcha Recycling Bicicletas Solidarias. Pero pronto a las dos ruedas se sumaba material escolar, juguetes, ropa, pintura,... donadas con el objetivo de viajar a África para entregarlo a personas con necesidades. Ante la imposibilidad de hacerlo, la pasada semana salía un contenedor cargado hacia Guinea-Bisáu. Pero también se habían repartido en ocasiones puntuales en localidades gallegas.

«Este tipo de recompensa é o que da ánimos para seguir adiante», reconocía ayer Seixo, después de mucho tiempo de trabajo intenso. También restaba méritos a su labor frente a otros premiados, como Carabelo, ya con años de labor solidaria. Pero «sempre é bonito que teñan en conta o teu traballo». Una valoración mientras prepara un nuevo reparto al Desván de Lalín y a Silleda Solidaria -como el realizado estos días en el segundo caso- de bicicletas y juguetes nuevos.

Seixo agradecía al jurado ese galardón, que comparte con su mujer y su hijo, colaboradores al 100 % en el proyecto. El contenedor se llenó el otro día, pero tienen material para llenar casi otro medio. Ahora continuará la labor de recogida de bicis y otros objetos para otro envío en el futuro, quién sabe si ya llevándolo personalmente como soñaban. «Co covid-19 estivo máis parada a cousa pero vamos a seguir», comentaba el nuevo Lalinense do Ano, que ya está dándole vueltas a otros proyectos junto con O Mencer y con implicación de jóvenes para sembrar la semilla de la solidaridad.

«El reconocimiento supone un estímulo para nuestra labor en un año muy complicado»

Detrás de Carabelo está el esfuerzo de muchos voluntarios por favorecer la integración de las personas con escasos recursos, con especial apoyo a los niños de familias inmigrantes. Una asociación que se desgajó en el 2016 de O Mencer, con la que trabajaban desde el 2013, y que recibe el premio Lalinense do Ano «muy agradecidos y contentos, supone todo un honor», como destacaba ayer su responsable, Valentina García. «El reconocimiento supone un estímulo para nuestra labor en un año muy complicado por el covid-19», resaltaba. Un galardón no esperado en un 2020 donde la pandemia cerró distintas vías de ingreso habituales de Carabelo, además de dificultar el contacto con los estudiantes y sus familias, que se mantuvo durante el confinamiento por vía telemática.

«Tuvimos que ajustar horarios, duplicar turnos y recortar con los más para atender a los de ESO en nuestras clases de apoyo extraescolares», explica Valentina García. Si otros cursos rondaban los sesenta participantes, en esta ocasión son 45, sin alumnos de Infantil y primero de Primaria. «Tenemos gente en lista de espera pero no podemos atender a más en estos momentos, ya que hubo que adoptar medidas por el covid y la verdad es que está yendo bien», dijo. Tienen a veinte voluntarios fijos y otros que colaboran de forma puntual. Encontrar recursos se convierte en el principal quebradero de cabeza, elaborando adornos y regalos navideños en esta época, pero Valentina destaca que «la gente de Lalín siempre es muy solidaria y está comprando».

El galardón de Toda una vida recayó en Antonio Vidal Neira

El historiador y divulgador lalinense, Antonio Vidal Neira, completa la nómina de este año en la categoría de Toda una vida. Nacido en Donramiro y residente de forma habitual en Madrid, este profesor se dedica desde su jubilación a desarrollar investigaciones sobre cuestiones historiográficas, culturales o patrimoniales vinculadas a Lalín y la comarca dezana. Sus trabajos aparecen en distintas publicaciones, así como en las redes sociales. Destaca su blog historiadeza.wordpress.com, que puso en marcha en el 2013 y donde se recogen artículos de interés sobre aspectos inéditos vinculados a tierras dezanas, así como a sus personajes. El Catastro de la Ensenada o archivos históricos diocesanos figuran entre sus fuentes.

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