Las rebajas empiezan a activar las ventas en el comercio local

Empezaron ayer pero algunas tiendas ya habían adelantado los descuentos


Lalín / la voz

El comercio local comienza a desperezarse activado, en parte, por el inicio de las rebajas. Empezaban ayer pero algunos establecimientos de la zona ya habían adelantado los descuentos. La mayoría lo lleva haciendo desde el lunes y otros incluso lo hicieron antes.

Los escaparates de la zona ya se llenaron de carteles con descuentos que van, en general del 10 al 50%. Los comerciantes explican que este año quieren ir despacio y las reducciones de precio son más tímidas que otros años. Y es que tras el parón obligado a causa de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus la temporada de primavera quedó prácticamente en blanco.

El cierre dejó a las tiendas sin ventas durante más de dos meses y volvieron a levantar la persiana con toda la mercancía de la nueva temporada prácticamente intacta y sin vender.

Tras la vuelta, las primeras semanas fueron de contacto con la clientela, que al principio se mostraba muy cauta. Los comerciantes comentan que si en esos primeros días la gente entraba un poco recelosa y casi con algo de miedo, ahora creen que ya recobró la confianza.

En un establecimiento apuntan que «la mayoría al entrar va directo ya a la botella de gel para desinfectarse las manos y en general, la gente lo está haciendo bien». Otros señalan que «hai quen chega sen mascarilla nin nada e di que a deixou no coche». En las tiendas de ropa una de las preguntas que más se repite es si uno puede probar una prenda. La respuesta es sí. Y más de uno siente curiosidad por saber que hacen en los comercios con las prendas que se prueba cada cliente.

La mayoría de los establecimientos cuentan con planchas especiales con las que se desinfectan las prendas. Algunos ya las tenían y otros las compraron a raíz de la pandemia para hacer frente a esta situación. La señalización y el gel a la entrada no falta en las tiendas, al igual que algunos carteles informativos.

Entre la alegría de unos clientes y la cautela de otros está una mayoría a la que le preocupa especialmente la posibilidad de que se produzca un rebrote del covid-19.

Durante la pandemia hubo tiendas que hicieron llegar a sus clientes sus compras a domicilio. Ahora, pese a que es posible moverse y desplazarse, hay quien sigue teniendo miedo a ir a la tienda y pide que le envíen las cosas a casa. En los comercios están haciendo envíos sobre todo al rural tanto de Lalín como de otros concellos de la comarca. «A xente prefire que llo mandemos á casa», aseguran.

En las zapaterías infantiles cuentan que «están vindo menos nenos, xeralmente veñen as mamás e mercan». A diferencia de antes, ahora, los clientes miran menos y se deciden más rápido. Generalmente se llevan la compra y solo regresan a cambiarlo en el caso de que el número no sea el correcto.

Durante el estado de alarma las tiendas que ya tenían venta por Internet incrementaron esta línea de negocio. Aumentaron las ventas y se mantienen por parte de vecinos de la comarca. Otros establecimientos no disponían de esa opción pero empezaron a ofrecer este servicio a la vista de la demanda.

Regresan los clientes de otros puntos de Galicia y se espera a los de fuera de ella

Una vez que acabó el estado de alarma, poco a poco, los comerdciantes están constatando, dicen,. el regreso de clientes de fuera de la comarca. En Lalín señalan que muchos de ellos eran ya clientes habituales que se desplazaban Chantada, Melide, Antas de Ulla o de la capital ourensana. Con el inicio del mes de julio la semana próxima esperan que a esa clientela foránea que see desplaza desde otros puntos de Galicia se sumen los que regresan a la comarca de Deza desde otras parte del territorio español odel extranjero y que pasan en la zona sus vacaciones.Son clientes, dicen, que suelen hacer buenas compras. Por otra parte tambiñén hay quien vive en el rural dezano y sigue prefiriendo que le manden la compra a casa.

Comuniones y bautizos con menos etiqueta, en general

Estos últimos fines de semana ya se estuvieron celebrando comuniones y bautizos. Bodas aún hay pocas, pero se están volviendo a celebrar todo este tipo de ceremonias. Eso ha hecho que en las tiendas se empiecen a vender prendas y calzado para eventos. Aunque hay quien dice que ellas siguen queriendo ir muy puestas y ellos más sport, en general, los comerciantes están notando un cambio de tendencia.

Dicen que no es cuestión de precio sino de gusto y que este año las mujeres prefieren comprar vestidos o conjuntos bonitos pero más ponibles y no tanto de fiesta como antes.

En Lalín se ofreció a las familias la oportunidad de elegir la fecha de la comunión. Puede ser cualquier domingo en la misa de las 12.00. Ya se celebró alguna y este domingo, por ejemplo, tendrá lugar una y el domingo que viene, en cambio, coincidirá la de seis niños a la vez.

Desde la iglesia se pide a las familias que no lleven a mucha gente a la ceremonia para poder mantener el límite de aforo del templo. Ese goteo de comuniones y también de los bautizos que estaban pendientes en los últimos meses, hace que en las tiendas de calzado infantil se esté vendiendo algún zapato de vestir. Aunque el grueso, en el sector están siendo las sandalias y las zapatillas de lona.

La reducción de eventos tiene un reflejo directo en las ventas de ropa, calzado y complementos. Tampoco hubo graduaciones, que generan muchas ventas.

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