Algún vendedor se quejaba de que la extensión de los puestos a otras calles lizo que sus clientes se despistasen
19 jun 2020 . Actualizado a las 05:00 h.Ya se sabe aquello de que las ferias son buenas o malas según le vaya a cada quién y a la hora de calibrar el éxito de los mercados, es difícil que los vendedores coincidan en sus respuestas. Ayer Lalín recuperaba la feria con todo tipo de puestos que se extendieron por más calles y zonas de las habituales para garantizar las distancias. Fue un día soleado con buena temperatura y una buena afluencia de público, especialmente a las horas centrales de la mañana,
Entre los ambulantes la respuesta que más se repetía era la de una jornada floja, con gente pero con escasas ventas. Hubo quién lo achacó a un «e que non hai cartos» mientras que otros vendedores habituales se quejaban de que con el cambio de lugar del puesto «os clientes non nos atopan, e cando o fan, xa é demasiado tarde» como comentaba uno de la zona de Pontevedra.
Ana Filgueira buscaba clientes para su puesto de venta de calzado y señalaba que «nosotros ya nos estrenamos con la vuelta en una feria en Pontevedra». En otro Ruth, de Santiago, se quejaba de los duros que habían sido estos meses. Enrique de Vigo llevaba la cuenta y en su caso aseguraba que «fueron 99 días sin traballar». Desde su puesto de venta de camisones y pijamas contaba que para ellos la de Lalín de ayer fue la primera feria a la que pudieron acudir y estaban contentos de poder reiniciar el trabajo aunque «se está vendiendo regular», apuntaba.
A otros, el parón no les hizo mella en el negocio. Lo explicaba Joan Carlos Machado, que lleva tres años viviendo a la feria de Lalín desde Mos. Su mercancía es la ropa de cama, las toallas y todo tipo de artículos textiles para el hogar.
Señalaba que «eu vendín por Internet e puden defender o negocio, porque a xente precisaba cousas e estes meses vendín moi ben, necesitaban moitas cousas para a casa e como non se podía saír compraban por Internet e foime ben».
Otros ya habituales de los mercados durante la crisis sanitaria como los churreros no estaban muy contentos con las ventas en una jornada «floxiña». Salomé Villar vende productos de huerta con su familia. Llevan «vinte anos largos vindo» y ayer lo que más se vendió fueron «cousas de comer: xudías, tomate, pemento de padrón...», explicaba.
Por su parte, el alcalde de Lalín, José Crespo, aprovechó también ayer su visita a Radio Lalín para hablar de la feria. Señaló que «a ver se pouco a pouco vai volvendo todo a normalidade, pero non hai que precipitarse porque os apuros ás veces non son bos». Le preocupaba que en Pekín estén dando marcha atrás y dudaba que las cifras que estaban dando fuesen las de verdad «porque agora cando recoñecen que hai x casos en Pekín, pode que haxa dous ceros máis detrás... porque xa está claro que a transparencia non é o forte dos nosos amigos chinos», aludiendo también a los brotes de Valladolid y Alemania. Señala que «estamos abrindo pouco a pouco a feira, así que moito sentidiño todos, volvendo a normalidade pero tendo en conta que non é coma antes». Calcula que a finales de julio los comerciantes de Lalín ya podrían estar vendiendo a través de a Market Place , la plataforma de venta por Internet.