Un concurso de informática en el Aller para crear sinergias

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN / LA VOZ

LALÍN

Rocío Ramos

En la jornada de convivencia midieron sus conocimientos 61 alumnos del centro con distintos niveles

02 abr 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Con el objetivo de integrar, crear sinergias y motivar, el instituto Ramón María Aller de Lalín organizó una jornada informática en forma de concurso en la que participaron ayer 61 estudiantes y ocho profesores del centro. La idea es, en los próximos años, repetir esta experiencia pero contando con invitados de otros centros gallegos para darle más emoción y fomentar la competencia.

En el salón de actos del centro se crearon grupos mixtos que contaron cada uno con estudiantes que cursan enseñanzas relacionadas con la informática y que son los de FP Básica junto con los del ciclo medio de sistemas informáticos en redes y un ciclo superior de diseño web.

La idea, explica el profesor Amador Abelleira Gómez, es «que se conocieran un poco entre ellos, que los de FP básica se animaran a hacer un ciclo medio y los del medio un ciclo superior, porque aunque están en el mismo centro, están muy aislados». Con esta iniciativa se pretende abrir las puertas a la colaboración y la creación de sinergias entre el alumnado.

Los equipos competían para acabar los primeros determinados ejercicios. Los ganadores tenían premio, en este caso chuches, y el equipo que complete todo se llevaría un premio consistente en algún material informático. Un montaje completo del equipo partiendo desde cero o cableado de redes fueron parte de los ejercicios. Fue una jornada de convivencia en forma de concurso, explica este profesor, para animar más a los participantes. La actividad se inició a las 11.00 horas y tras una parada en la que los participantes se tomaron unos pinchos y unas bebidas, se retomó la competición hasta el fin de la jornada lectiva, a las 14.30 horas.

A la hora de diseñar las pruebas se eligieron ejercicios en los que todos tuvieran algo que aportar y en los que pudieran trabajar, al menos en alguna parte del mismo, dado que cada grupo estaba compuesto por estudiantes con distintos niveles de conocimiento informático.

En el salón se notaba que los alumnos disfrutaban y se afanaban con las pruebas. Esta jornada fue, señalaban, de prueba, pero esperan poder contar en próximos cursos con otros institutos invitados sumando un plus de emoción a estos concursos en forma de retos.