La prolongación del verano retrasa la cosecha de castañas en la zona

Las dos comarcas aportan algo más de 5 % de la producción que se recoge en Galicia


Lalín / la voz

En el mes de agosto los productores de castaña se las prometían felices después de un mes de julio lluvioso que consiguió engordar el fruto. Después de eso el verano irrumpió con fuerza y se prolongó durante septiembre y parte de octubre generando unas condiciones que no son buenas para una cosecha que este año arrancó más tarde de lo habitual. Una situación que repite, en parte los parámetros, de la del año pasado pero que se espera mejor. El presidente de la Indicación Xeográfica Protexida da Castaña, Jesús Quintás, señala que «a colleita vén atrasada e faltan aínda dez ou quince días para que a campaña estea xa con forza». Espera que «nos axuden as choivas que dan para a partir de agora, e que as variedades tardías, sobre todo nas zonas de montaña, poidan recuperarse un pouco e facer que medren os froitos».

Recuerda que «a castaña é un froito de outono e como tal precisa dun tempo de outono, de algo de fresco e auga». Algo que hasta ahora no hubo. Quintás señala que habitualmente la producción de castañas en las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes puede suponer entre el 5 % y el 6 % del global en Galicia.

Este año, indica, «non sabemos porque o ano pasado a colleita foi mala e a ver como vai esta». En la zona, las sensaciones van por barrios. Algunos productores aún no empezaron a recolectar el fruto y otros lo empezaron a hacer pero en pequeñas cantidades y aún no iniciaron su comercialización. En algún caso se mira al cielo a la espera de que la lluvia pueda dar un pequeño impulso a las variedades mas tardías.

En Lalín, se empezaron ya a recoger las primeras castañas. Cada zona es un mundo y tanto el tamaño como la salud de los frutos depende de muchas circunstancias. Las hay de un tamaño intermedio, pero lo que no parece es que vaya a ser un año de castañas grande. La del 2017 fue bastante escasa y esta vez se espera mejorar algo aunque habrá que esperar unas semanas. Jesús Quintás apunta que «o ano pasado tivemos un cultivo moi malo e este ano non será unha gran colleita».

Avispilla del castaño

Pesa también la avispilla del castaño que está ya totalmente extendida por Galicia y que, apuntan algún productor de Deza, «está afectando moito na zona». Pese a todo hay algunos parajes que se salvan dependiendo también de la vegetación que se encuentra alrededor de los soutos y la ubicación de estas plantaciones.

El presidente de la IXP Castaña de Galicia indica que «en tres anos estendeuse por todas partes, e reprodúcese moi rápido!». Un avance imparable que se intenta detener por medio de la suelta de depredadores naturales de la avispilla.

Es, dice Quintáns, una medida de la que se verán los resultados a medio o largo plazo argumentando que «é unha loita biolóxica e hai que darlle tempo». Si no se para y se controla, avisa, «pode acabar co froito e con algunha árbore».

Buenos precios en el arranque de la temporada y nueve productores ecológicos del fruto

Los precios de la castaña están siendo buenos en este arranque de temporada. Quintás cifra entre uno y dos euros por kilo, dependiendo de las variedades, lo que se paga a los productores. Los almacenes que sirven a las fruterías las están vendiendo a estos comerciantes en Ourense a 1,85 euros el kilo y a la 2,75 euros el kilo en A Coruña. A estas cifras se añade la ganancia de los establecimientos y que da después el precio de venta al público, que dependiendo del tamaño y las variedades puede ser muy dispar.

En Deza y Tabeirós-Terra de Montes figuran nueve productores que comercializan castañas dentro del Consello Regulador de Agricultura Ecolóxica.

El grueso está en Lalín con seis productores, alguno de ellos solo comercializa castañas, y otros añaden a este fruto numerosos productos de huerta, entre otros. A estos se suman dos en A Estrada, uno de ellos la Fundación Casa Ducal Medinaceli y uno en Soutelo de Montes, en Forcarei.

Entre todos, aparte de las castañas, suman un gran abanico de productos, algunos silvestres como moras o setas pasando por hierba deshidratada, en un caso, nueces o flores como las camelias que tiene en su lista el Pazo de Oca.

Aumento de las plantaciones y preocupación por el cambio climático

Quintás explica que en la zona en los últimos años detectaron un creciente interés por el cultivo de castaña que se tradujo en un aumento de las plantaciones. El cambio climático y estos últimos años con veranos prolongados, explica, está sembrando la preocupación entre los productores. Un calentamiento global al que se suma la extensión de la avispilla del castaño.

Precisamente el calor en exceso que se va repitiendo estos últimos años en el mes de septiembre y casi en octubre es una de las cuestiones que preocupan a los productores. Para Quintás, «teremos que empezar a regar para que a planta non sufra, porque todo o mes de setembro estiveron estresadas», recordando que «en Francia, onde chove menos que aquí, xa levan anos regando».

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