Noelia Lalín y Lidia Pérez, con un pie en el Mediterráneo

Lucha Lidia Pérez y Noelia Lalín viajan a Tarragona a cumplir el reto de este año

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pontevedra / La Voz

Lidia Pérez y Noelia Lalín están en capilla. El viernes viajan al gran reto de la temporada, los Juegos del Mediterráneo. Estas dos luchadoras llevan preparando esta prueba desde que ganaron en febrero el Campeonato de España. Con el aval de ese título viajan ahora a la competición internacional en la que participan cerca de cuatro mil deportistas de 26 países. Lidia y Noelia son las únicas representantes gallegas del combinado nacional de lucha que viajan a Tarragona. Ayer entrenaban en el Centro Galego de Tecnificación Deportiva de Pontevedra (CGTD) donde ambas están becadas en rendimiento bajo la tutela de Marcos Miragalla. «A nosa intención é volver cunha medalla», explica la luchadora dezana Noelia Lalín, del club Keltoi de Vila de Cruces, que al igual que la pontevedresa Pérez Touriño tiene claro que los Juegos Olímpicos son el reto a medio plazo más potente y real.

«A mi cuando se me mete algo entre cuerno y cuerno lo consigo. No será Tokio o Paris, pero que voy a ir estoy segura», señala Lidia, que asegura que «los Juegos del Mediterráneo es la prueba más importante a la que acudo». La selección nacional viaja con cinco luchadoras, dos son estas gallegas con dni de Pontevedra y Lalín. Lidia compite en 62 kilos y Noelia lo hace en 68. Ambas tienen en su retina la victoria olímpica de Maider Unda en Londres. Ellas quieren igualarla. «Eu competín con ela en 72 quilos, claro que é un referente, é dura coma unha pedra e tacticamente é moi boa», reconoce Noelia Lalín, que aunque está becada en el CGTD pertenece al club Keltoi de Vila de Cruces. Su compañera de expedición milita en el Club de Loita Pontevedra desde que tiene nueve años. Noelia fue algo más tardía y llegó a la lucha con 14 años después de dar tumbos en varios deportes que no le llenaban.

Esto no es «pressing catch»

Las dos coinciden en que cuando se subieron por primera vez al tapiz ya no pudieron dejarlo. Y eso que aún tienen que explicarle a mucha gente que la lucha olímpica no tienen nada que ver con el pressing catch. Es la condena de un deporte minoritario. Esa es una de las condenas, la otra es ser dos deportistas de alto nivel y tener que costearse su esfuerzo. «Nos vivimos do noso traballo, estamos becados e temos axudas para competir, pero cremos que entre comillas debemos sacar algo de rendemento», señala Noelia Lalín, que compagina los entrenamientos con su trabajo de fisioterapia y un máster. «Moito e ben non o fai ninguén e agora ten prioriade o deporte», confiesa. Con 24 años, todavía le queda mucho rodaje. La plenitud de una luchadora llega por encima de la treintena y como dice ella «os trinta de agora son os novos vinte».

Algo más joven es Lidia, que con 20 años, está todavía el arranque de su carrera universitaria. Ella optó por el grado de Ciencias da Actividade Física e o Deporte. Está en segundo de carrera y al igual que su compañera le cuesta organizar el horario para poder entrenar y estudiar. Además acaba de llegar del centro de alto rendimiento de Madrid donde estuvo entrenando.

Lidia y Noelia cumple las condiciones para el éxito, para ellas esa meta está en la disputa de los Juegos Olímpicos. Son psicológicamente muy fuertes, trabajadoras y constantes. Pérez Touriño añade que «si quiero algo, lucho por ello y lo antepongo a todo». Ahora tiene un pie en el Mediterráneo y la mirada en las Olimpiadas. Un sueño, a la vez que un reto, para el que siguen dando pasos firmes.

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